jueves, 29 de julio de 2021

Qué va

Es muy propio del ser humano elevar a categoría lo que no pasa de ser un caso particular o un hecho accesorio; naturalmente, no realiza dicha elevación en todo caso y circunstancia, sino única y exclusivamente en aquellos que le son favorables (faltaría más); en los demás, siguen siendo casos aislados, accidentes, particularidades.

En esto, los giliprogres españoles son de lo más humanos. Si se critica a una mujer porque todo indica que ha llegado hasta donde ha llegado gracias a ser pareja de quien es, se es un machista. Si se critica a una andaluza en concreto por su dicción confusa y su pronunciación aleatoria, de modo que ni todo el colegio apostólico tras Pentecostés sería capaz de entenderla, se es además andaluzófobo. Si un asesinado resulta ser homosexual, el crimen resulta ser homófobo, aunque las razones del asesino o asesinos para nada hayan tenido que ver con la orientación, opción, elección o como-quiera-llamársele sexual de la víctima.

Y si el padre de la víctima pide a la izquierda (ya sabemos que la derecha no hace eso, y no es coña) que no utilice políticamente a su hijo, la izquierda se pasa la petición por el escroto y toma las calles, llamando fascista a sus bestias negras y diciendo que están en su lista.

Eso, naturalmente, no es amenaza, incitación a la violencia ni cosa que se le parezca.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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