lunes, 22 de abril de 2019

Ojalá

Una de las razones por las que el PSOE no se come un colín en Cataluña o Vascongadas –y por las que perdió poder en Valencia o Baleares- fue porque en esas comunidades autónomas el carácter federal de la formación tiene un carácter más acentuado.
Bueno, en realidad ni es así ni es por eso. El párrafo anterior fue como comencé a escribir esta entrada. Pero no se corresponde ni con la realidad (era, pues, una falacia) ni con la noticia que pretendo comentar en esta entrada. Así pues, recomencemos.
Hay dos razones principales, relacionadas entre sí, por las que el PSOE no se come un colín en Cataluña. La primera es que se ha mimetizado hasta tal punto con las tesis secesionistas que, si uno no sabe quién ha dicho algo, no es fácil determinar si el que lo ha hecho es un socialista o un separatista (asumiendo que ambos conceptos sean diferenciables, claro). La segunda es que la rama regional del partido presenta una extraña característica: puede influir en la dirección nacional, pero la dirección nacional no tiene ni voz ni voto en ella. Van a su aire, por así decirlo.
La primera de las circunstancias mencionadas se ha dado también en Vascongadas. El PSOE se ha mimetizado de tal modo con las tesis aranistas –a pesar de la sangre vertida por tantos y tantos de sus militantes- que, en la duda de elegir entre el original y la copia, los votantes suelen optar por el original. Y así le va a la copia, claro.
La segunda de las circunstancias puede estarse incubando al Sur de Despeñaperros. Por lo visto, un grupo de socialistas andaluces ha pedido una autonomía a lo PSC respecto a Ferraz. Rápidamente salió a la palestra la líder esa, desmintiendo una escisión del PSOE y atribuyendo todo a una intoxicación interesada.
Interesada no lo sé. Interesante para España sí, y mucho: cuanto menos PSOE haya (y Andalucía ha sido su principal bastión en los últimos cuarenta años largos), mejor para España.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: