miércoles, 25 de mayo de 2016

Para mear y no echar gota

El papanatismo de los culerdos alcanza niveles francamente hilarantes por su pretenciosidad y absoluta falta de vergüenza. De los últimos en hablar ha sido el charnego miserable, ahora disfrutando de un exilio dorado en no sé qué país de los del golfo Pérsico.
La cosa ya fue de traca cuando, hace años, el Farça cayó en semifinales frente a un equipo alemán (el Bayern de Múnich, creo recordar) que le metió un saco de goles (siete me parece) entre la ida y la vuelta. Incapaces de reconocer el ridículo, lo aumentó diciendo que ellos habían tenido el setenta por ciento de la posesión del esférico, sin darse cuenta (eh, ese nivel de inteligencia da para lo que da) de que, cuando un equipo que sólo tiene el balón menos de una hora de las tres que dura la eliminatoria te mete más de media docena de goles, a lo que has estado haciendo se le llama marear la perdiz. Ahora, tras la eliminación del Barcelona por el Atlético de Madrid, se ha despachado diciendo que un equipo grande no debe jugar como el Atlético, y que no disfruta viendo a gente que se encierra para ganar.
Algunos, en cambio, hemos disfrutado una barbaridad viendo cómo el (autoproclamado) mejor equipo del mundo, con el (según dicen… ellos) mejor jugador de todos los tiempos y practicando (según ellos, de nuevo) el mejor fútbol de la historia, ha sido eliminado por el equipo de la ribera del Manzanares.
De hecho, he disfrutado casi tanto como cuando a los rojiazules los eliminaban de las competiciones europeas… dos veces en la misma temporada.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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