martes, 15 de septiembre de 2020

Reflexiones atemporales (XVI): Franco, ¿sí o no?

De mi infancia, los dos recuerdos televisivos más antiguos que tengo tienen que ver con dos muertes: la de Francisco Franco Bahamonde y la de Alfonso Aragón Bermúdez, Fofó. Naturalmente, de quien voy a hablar es del primero, no del segundo: la otra la he mencionado sólo por contextualizar.
Franco no fue inicialmente un enemigo de la Segunda República. Y si lo fue, lo disimuló muy bien, porque fue a él a quien encomendaron el mando de las tropas que pusieron fin a la rebelión de Asturias.
Ojo, que no estoy diciendo que Franco fuera un demócrata. No creo que lo fuera. Era un militar de hace cien años, y uno curtido en la guerra de África, además. Y gobernó España durante (casi) cuarenta años sin ceder el poder. Pero siempre he dicho que entre el franquismo y la Segunda República, me quedo con el franquismo con los ojos cerrados. No sólo por cómo acabó la República (y hacia dónde se encaminaba, que es peor), sino por cómo empezó, ilegal e ilegítimamente.
Y a los que me dicen que en el franquismo se mató a mucha gente, se limitaron las libertades y se persiguió a los que no seguían las directrices del poder, les respondo que la República hizo lo mismo y habría hecho exactamente lo mismo, sólo que corregido y aumentado. Y proclamando que era una democracia, además.
Respondiendo a la pregunta del título: Franco sí.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: