viernes, 3 de septiembre de 2021

Ya iba siendo hora

Cuando un gobierno populista desea echar a alguien la culpa de sus fracasos, suele apelar a la herencia recibida. En el caso de los países que fueron -en el sentido lato- colonias, el culpable es siempre la antigua metrópoli, por mucho tiempo que haya pasado desde que se alcanzó la independencia, y por más que los actuales dirigentes no sean descendientes exclusivos de los habitantes originarios de la región, sino más bien de ascendencia europea.

Es a lo que tradicionalmente han recurrido en Cuba -aunque, como le dijo Salvador de Madariaga al tirano de las barbas, serían los antepasados de este último, y no los del intelectual español, los que oprimieron a los indígenas, puesto que los Madariaga no emigraron de la península ibérica-, a lo que desde el encaramamiento al poder del gorila rojo han hecho en Venezuela, a lo que recurre en Méjico el inútil de López Obrador cada dos por tres y a lo que ha acudido la tiranía comunista nicaragüense en fechas recientes, permitiéndose el lujo de criticar la democracia española que, si bien imperfecta, está bastante más avanzada que la satrapía centroamericana.

No ha sido de inmediato, sino que ha habido que esperar a recibir decenas de improperios por parte del matrimonio que oprime a los nicaragüenses, que el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer ha llamado a consultas a la embajadora del país cuya capital es Managua.

Luego querremos que se nos respete, por ahí fuera…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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