martes, 13 de agosto de 2019

A otro perro con ese hueso

Las izquierdas nunca han sido buenas gestionando nada, en términos de rentabilidad coste/beneficio: ni países, ni economías, ni contiendas (si los soviéticos ganaron a los nazis fue, fundamentalmente, porque pusieron más carne en el asador, no porque la carne fuera de mejor calidad).
En lo que sí se han especializado es en la propaganda, en la compraventa de jumentos: otra cosa es que encuentren a quienes les compren los asnos. Sin embargo, surge el problema cuando dos bandas de cuentistas coinciden intentando colar la misma trola; lógicamente, cada uno presentará el asunto del modo que considere más favorable para sí y más desfavorable para el contrario.
Uno podría pensar que, como lo que dicen no coincide, uno, o los dos, está mintiendo como el bellaco que es. Sin embargo, cabe otra posibilidad, y es que ambos estén diciendo la verdad. No una verdad absoluta, claro está, porque algo completamente cierto excluiría cualquier otro relato que lo contradijera, siquiera parcialmente, sino una parte de la verdad, unas verdades complementarias entre sí.
Tomemos el caso de las negociaciones entre socialistas y comunistas para lograr la investidura de Sin vocales. De momento, esas negociaciones parecen haber fracasado. Según la vicepresidente Bocachancla, el pacto con los neocom está cerrado; según los de no sé hacer la ‘o’ con un canuto, el candidato a presidente no tiene proyecto para España.
¿Quién dice la verdad? ¿Quién miente? ¿Mienten ambos? ¿O ambos dicen la verdad? Pues, como de costumbre, los de la mano y el capullo no son sinceros ni aunque se empeñen, y la rabia ha hecho que los de la hoz y el martillo expresen algo que es cierto.
Y así nos va…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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