domingo, 11 de agosto de 2019

Nihil novo sub sole

El problema que tienen los socialistas españoles es que asumen que, como ocurría en 1.984 (las cursivas indican que me refiero a la novela, y no al año), basta con cambiar de discurso para asumir que el último es el cierto y que los anteriores nunca tuvieron lugar. Pero algunos, y no sólo porque comentamos las noticias con un cierto retraso, tendemos a tener una memoria más larga que todo eso (o, como suelo decir de mí mismo, yo ya era así antes de esto).
Por eso, que ahora presidan Navarra gracias a los etarras –porque es un hecho que lo hacen y es un hecho que lo son-, aunque digan lo contrario, no obscurece el hecho de que hace un par de semanas ya anunciaran meridianamente sus intenciones y que, además, lo justificaran.
Fue la vicepresidenta bocachancla, que lo expresó de modo cristalino al decir que su adversario natural son las derechas. Asumiendo que tal cosa sea cierta y además legítima, la egabrense obvia que los etarras no es que sean adversario natural de España, sino que son un enemigo jurado que se ha propuesto destruirla.
Pero bueno, como suelo repetir de tanto en cuando, hace cuatro décadas socialistas y etarras ya compartían pancartas. Así que tampoco han cambiado las cosas demasiado, salvo a peor.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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