sábado, 24 de agosto de 2019

Por tierras del Cid

Que en la Vasconia profunda, allí donde llevan la boina atornillada al cráneo para que no exista la más mínima oportunidad de que un rayo de luz ilumine la oscuridad de la ideología racista y retrógrada plantada allí por los herederos del orate misógino, haya quien haga burla, befa y escarnio de las víctimas del terrorismo es algo que puede comprenderse.
Pero que en Burgos haya quienes planten un cartel en el que se mofan del secuestro de Ortega Lara –tan inhumano que cuando por fin las fuerzas del orden lograron dar con él, lo único que pidió el funcionario de prisiones fue que acabaran con él de una vez- es algo que se me escapa. Muy podrida tiene que estar la sociedad, no sólo para que tales cosas ocurran, sino para que la tan traída y llevada ciudadanía no se eche a la calle y haga pedazos, al tiempo, a la infame pancarta y al malnacido o malnacidos que lo plantaron.
Por lo menos una vez los de la mano y el capullo actuaron conforme a los valores que pregonan representar y, junto a lo que llaman trifachito, rechazaron esa muestra de ignominia.
En cuanto a los neocom, ni están ni se les espera…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: