Debió ser cerca de Nochevieja que, preparando
la comida del día -ensalada, como trescientos sesenta de los trescientos
sesenta y cinco días del año- sonó en la radio la canción Pacto entre
caballeros, de Joaquín Sabina. La pongo a continuación, que hace bulto:
No pasaba de los veinte
El mayor de los tres chicos
Que vinieron a atracarme el mes pasado
“Subvenciónanos un pico
Y no te hagas el valiente
Que me pongo muy nervioso si me enfado”
Me pillaron diez quinientas y un peluco marca
Omega
Con un pincho de cocina en la garganta
Pero el bizco se dio cuenta
Y me dijo "oye, colega te pareces al
Sabina ese que canta"
Era un noche cualquiera, puede ser que fuera
trece
¿Qué más da? Pudiera ser que fuera martes
Sólo sé que algunas veces, cuando menos te lo
esperas,
El diablo va y se pone de tu parte
“Este encuentro hay que mojarlo
Con jarabe de litrona
Compañeros antes de que cante el gallo
Tranquilo, tronco, perdona y un trago pa
celebrarlo"
Los tres iban hasta el culo de caballo
A una barra americana me llevaron por la cara
No dejaron que pagara ni una ronda
Controlaban tres fulanas
Pero a mi me reservaban
Los encantos de Maruja “la cachonda"
Nos pusimos como motos
Con la birra y los canutos
Se cortaron de meterse algo más fuerte
Nos hicimos unas fotos
De cabina en tres minutos
Parecemos la cuadrilla de la muerte
Protegidos por la luna
Cogieron prestado un coche
Me dejaron en mi queli y se borraron
Por las venas de la noche
"Enróllate y haznos una copla guapa de
la tuyas" me gritaron
Me devolvieron intacto con un guiño mi dinero
La cartera, la cadena y el reloj
Yo, que siempre cumplo un pacto
Cuando es entre caballeros
Les tenía que escribir esta canción
Hoy venía en el diario
El careto del más alto
No lo había vuelto a ver desde aquel día
Escapaba del asalto al chalét de un
millonario
Y en la puerta le esperó la policía
Mucha, mucha policía
Policía
Mucha, mucha policía
Repasemos: en el séptimo verso, a Sabina le
quitan el dinero. En los versos treinta y seis y treinta y siete le devuelven el
dinero y la cartera. Pero en el verso vigésimo primero dice que los ladrones no
dejaron que pagara ni una ronda. Teniendo en cuenta que no tenía dinero,
que la canción es de 1.987 y que en aquella época, aunque existían, las
tarjetas de crédito no estaban tan extendidas como ahora, ¿de qué manera iba a
pagar nada?
Salvo que fuera cliente habitual del local,
lo cual entra también dentro de lo posible.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!