domingo, 11 de enero de 2026

Iba siendo hora

Aunque todas las opiniones políticas -siempre que se queden en eso, en opiniones- son respetables, es perjudicial para una sociedad que las opciones populistas -las que dan soluciones simples a problemas complejos- o extremistas lleguen al poder.

Dicho esto, hay extremos y extremos. Si la ideología en cuestión no defiende violar el orden legal establecido y se mantiene dentro del marco constitucional, es incluso bueno que tenga una cierta representación política, al objeto de que las opciones más moderadas no se adocenen en exceso. Si, por el contrario, mantiene posturas, actitudes o actividades que chocan de frente con la sana convivencia social, deben ser reprobadas.

Por eso me parece muy bien que, por una vez, el líder del Partido Popular haya hablado claro y haya dicho que la línea roja es con el partido de ETA (la manera de decirlo es mía), no con Vox.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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