Alguna vez, pocas, alguien del partido de la mano y el capullo comparte espacio con la verdad. En el caso del psicópata de la Moncloa, que ha hecho del embuste un modo de vida, semejante conjunción es todavía más esporádica.
Pero a veces se despista, y lo hace… aunque
no completamente. Como hace una semana -sólo una semana de decalaje, me debo
estar quedando sin temas para escribir-, cuando apostó por más intervención en el alquiler y prometió más vivienda pública.
Lo primero, seguro; lo segundo, seguro… que no.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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