Un socialista es, entre otras muchas cosas, alguien que te acusará de sus propios defectos. No que te culpe de ellos, sino que dirá que eres tú, en realidad, quien adolece de ellos.
Y así tenemos al psicópata de la Moncloa, el
que ha hecho un arte de tratar de manera diferente a los españoles, según su
adscripción ideológica o su ubicación geográfica. Mal a las comunidades
autónomas gobernadas por la derecha, bien a las (cada vez menos) gobernadas por
la izquierda. Bien a los terroristas y separatistas, mal a los que observan las
leyes. Bien a Cataluña y Vascongadas (y Navarra si gobiernan con los del hacha
y la serpiente), mal a los demás.
Pero hete aquí que en Extremadura se aprueba un programa de gobierno que, entre otras cosas, defiende la primacía nacional, y va el ocupa monclovita y se pone estupendo acusando al líder de la oposición de atacar el principio de igualdad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario