Democráticamente, hay dos maneras por las que un partido político puede ganar las elecciones: bien a través de una buena gestión, bien creando un rebaño de apesebrados que se sientan compelidos a votarles para no perder la mamandurria.
Desconozco cómo funcionan las cosas en otros
países. Lo que tengo meridianamente claro es que en España, la izquierda -esto
es, el partido de la mano y el capullo- ha optado, dado que la inepcia congénita
les incapacita para la primera opción, por la segunda.
Lo hicieron en Extremadura. Lo hicieron en
Andalucía. Y el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer
lo está haciendo en España entera, donde casi ochocientas mil personas cobran el subsidio por desempleo sin haber cotizado antes.
Con esa perspectiva, ¿qué incentivo tienen para trabajar? O, ya puestos, ¿para votar a alguien que siga una política más racional?

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