lunes, 30 de marzo de 2026

Hombre precavido

A lo largo de su más que centenaria historia, el partido de la mano y el capullo sólo ha tenido un objetivo, y a él ha dedicado todos sus esfuerzos: alcanzar el poder, aprehenderlo tan firmemente como fuera posible y detentarlo tanto tiempo como pudieran.

En eso, el psicópata de la Moncloa no se diferencia de sus predecesores. Sin embargo, parece algo más cobarde que ellos. Todavía no ha proclamado la revolución, ni su voluntad de ir a una contienda civil (por más que sus actos parezcan desmentirle). Es decir, aparenta seguir las reglas del juego democrático, por más que las violente, las retuerza y las pervierta.

Pero parece vislumbrar la posibilidad de tener que dejar el poder. Y por ello ha ido colocando mamporreros en todos los órganos del Estado, que le cubran las espaldas mientras procura su regreso.

Entre estos mamporreros, pocos menos disimulados y más siniestros que el del Tribunal Prostitucional, Cándido Golpe Pumpido. En efecto: si hay que declarar constitucional una amnistía a todas luces inconstitucional, se la declara; si hay que convertirse en un supremo del Supremo y absolver a dos de los mayores ladrones de la Historia de España, se les absuelve; y si hay que convertirse en una tercera cámara legislativa y regular el derecho de huelga al margen del Parlamento, se regula.

Todo sea para intentar conquistar en la calle lo que pierdan en las urnas.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: