sábado, 28 de marzo de 2026

Se les rompió el amor

Dicen que la política hace extraños compañeros de cama. Pero todo tiene un límite.

Durante mucho tiempo parecía que la presidente de la Comisión Europea y el psicópata que preside el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer se llevaban bien, estaban en sintonía, se entendían, a pesar de estar en lados opuestos del espectro político.

Tanto era así que el psicópata parecía llamado a más altos destinos internacionales cuando tuviera a bien abandonar -porque, amado como es por todos los españoles, estos no querrían que dejara la Moncloa- la pesada carga de dirigir la marcha de España.

Pero hete aquí que no puede engañarse a todo el mundo todo el tiempo, y la desmejora física ha hecho asomar -la cara es el espejo del alma- la verdadera catadura del personaje: ególatra, displicente, chulo, cobarde, autócrata, liberticida, miserable y ayuno de escrúpulos morales.

Cómo será la cosa que la von der Leyen ha puesto al yerno de Sabiniano al mismo nivel que el húngaro Orbán, porque ambos rechazan posturas europeas tratando de obtener un rédito político nacional y un beneficio electoral.

Si yo fuera Orbán, denunciaba a Úrsula por injurias y calumnias, que se ha pasado un poco.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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