Las malas lenguas dicen que el Chepas, el becario ubicuo y Pesetero llamaron Podemos a la formación neocom porque llamarla Follemos quedaba demasiado descarado.
De ahí en adelante, todo han sido mentiras en
los sucesivos cambios de nombre. Se llamaron Podemos, y no pudieron. Se
rebautizaron Unidos Podemos, y siguieron sin poder, además de que
volvieron a dividirse. Pasaron a llamarse Unidas Podemos, e hicieron un
acontecimiento del regreso del chepudo líder. La escisión pasó a llamarse Más
Madrid, y cada vez son menos. Finalmente, devinieron en Sumar, y no
hacen más que restarse efectivos… además de dividirse.
Se ve que, de matemáticas, pez.

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