Las llamadas sesiones parlamentarias de control al gobierno son todo menos eso.
Para empezar, las preguntas están preestablecidas, con lo que los miembros del ejecutivo pueden prepararse la respuesta.
Pero es que, además, cuando se les pregunta, los miembros del
desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer se van por las
ramas de los árboles que crecen en los cerros de Úbeda y sueltan una perorata
que es perfectamente intercambiable con cualquiera otra de las que suelten.
Yo, de ser un parlamentario de la oposición, utilizaría mi turno de réplica para decir algo como Que sí, que lo que usted diga, pero ¿quiere hacer el favor de contestar a lo que le he preguntado?

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