sábado, 18 de noviembre de 2017

Vaya si hay derecho

Los directivos del Fútbol Club Barcelona no paran de decir que no quieren ser utilizados políticamente. Sin embargo, todos los relacionados con el equipo (singularmente con la sección de fútbol, que es la que más gente arrastra y más atención concita) no hacen más que vincularse con la política, del primer directivo al último mono de la afición, y todos sin excepción lo hacen en un único sentido: el de la secesión. El último en asomarse a este circo, al menos públicamente, ha sido el técnico del filial, Gerardo López., que es también seleccionador regional catalán.
En su discurso, el futbolista mezcla churras con merinas, el culo con las témporas y la velocidad con el tocino. Empieza diciendo que la situación le parece injusta e indignante, para a continuación añadir que las personas que están cerradas en prisión no podrán expresarse libremente en las elecciones autonómicas, y que el proceso judicial deja muchas dudas.
Es lo que tiene haber dado tantos cabezazos al balón, que la sesera queda afectada y se dicen muchas tonterías. Eso, y no haber estudiado primero de Derecho, porque a los que están en prisión en ningún momento se les ha privado del derecho de sufragio, ni activo ni pasivo. Y la prueba es que la mayoría, por no decir todos ellos, van a ir en las listas de las diferentes formaciones golpistas o filogolpistas.
Tras emitir una condena total a toda la acción de los últimos tiempos, López entona la palinodia habitual en esa gente: en una sociedad tan pacífica y democrática como la catalana, no hay derecho a que nos traten como criminales, aunque tenemos que hacer cierta autocrítica porque nuestro gobierno, en un momento dado, no fue del todo claro. En esa frase no hay ni una sola cosa cierta: ni la sociedad catalana es pacífica (que se lo digan a los coches de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado), ni es democrática (puesto que no tolera al que se aparta del pensamiento único), ni el gobierno regional ha sido no del todo claro en un momento dado, sino permanentemente.
De lo que se deduce que, si como algo se puede tratar a esa gente y a quienes les apoyan, es como criminales, mientras sigan comportándose como se comportan.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 17 de noviembre de 2017

La doncella de la Luna

Cuando adquirí el volumen que recoge la llamada Trilogía de la Luna, de Edgar Rice Burroughs, no entendí demasiado bien el porqué de presentar tres obras juntas (mejor para mí, que así me las leo del tirón). La cosa quedó aclarada al observar que, más que novelas, son lo que los angloparlantes llaman novellas, es decir, novelas cortas, de apenas cien páginas cada una. Además, según he comprobado al ojear el posfacio de la obra (no debido a la pluma de Burroughs, sino de un tal J.P. Laigle, imagino que un estudioso de la obra del creador de Tarzán y John Carter), las tres partes de la trilogía surgieron del rechazo por los editores de lo que inicialmente fue una obra unitaria.
No deja de ser significativo que, apenas un lustro después de la revolución bolchevique, un autor aparentemente tan ligero como Burroughs percibiera con asombrosa claridad hacia dónde se dirigía la revolución. Sin embargo, esa perspicacia no aparece en esta primera parte, que es más bien una historia clásica como las que aparecen en el Ciclo de Barsoom. Si exceptuamos el que transcurre en la Luna (y no en Marte), más concretamente en su interior hueco (y no en la superficie), y que los terrestres llegan en una nave espacial (y no por algún medio cuasi místico nunca bien explicado), la cosa resulta archiconocida: héroe valiente y hercúleo, mujer alienígena de belleza despampanante, extraterrestres malvados y violentos, luchas a espada cada cierto tiempo…
Lo que me sorprende es que los lectores de Burroughs no se cansaran de leer, vez tras vez, la misma historia con distintos personajes. Claro, que quizá no soy yo el más indicado para decirlo, puesto que cuando me decían que cómo me podían gustar Los Serrano si la trama era la misma episodio tras episodio, respondía que precisamente por eso.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No es una rosa, es una veleta

Con el Partido Socialista Obrero Español, lo único de lo que uno puede estar siempre seguro es que cambiará de opinión con mucha más frecuencia de la que la mayoría de la gente cambia de ropa interior.
Tenemos un buen ejemplo en los últimos acontecimientos relacionados con la llamada cuestión catalana. Al modo de los que bailan el conocido (¿en décadas pretéritas) ritmo de la yenka, su secretario general (y la mayoría del partido detrás: no conviene olvidar que los partidos políticos son, en su práctica totalidad, estructuras piramidales férreamente jerarquizadas) tan pronto apoyaba al Gobierno en su defensa de la legalidad constitucional como sacaba de la chistera las manidas y raídas soluciones que llevan décadas perorando, de la España confederal a la reforma constitucional.
Y tras apoyar la aplicación del artículo 155 de la norma suprema de nuestro ordenamiento jurídico, apenas diez días después se descolgaba diciendo que la solución al problema catalán no es la vía penal. Como hasta un reloj parado da la hora correcta dos veces al día, Sin vocales quizás acertara, pero por pura casualidad (y un puntito de mala leche en mi interpretación de sus palabras, claro está).
Lo que quiero decir es que, desde mi punto de vista, no existe un problema catalán. Lo que existe, desde hace unas quince décadas, es un grupo de políticos aprovechados que han calentado la cabeza a parte de las masas con una serie de falacias y tergiversaciones cuyo único objetivo era su medro personal y egoísta.
Contra estos políticos, la vía penal es la solución, el remedio y la panacea. Todo en uno.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 16 de noviembre de 2017

Mentirosos y cojos

Si ayer decía que desde que salió la noticia de las listas separadas habían pasado un montón de cosas, hoy empiezo a comentar esas cosas.
Y la primera cosa a comentar fue que, decretada la aplicación del artículo 155 de la Constitucion Española, a Cocomocho le faltó tiempo para salir por patas y cruzar la frontera rumbo a Europa. A Bruselas, concretamente, a entregarse a la policía belga.
Como él precisó, no iba a Bélgica, sino a Bruselas. Con ello supongo que quería implicar que no pretendía ponerse bajo el amparo de las autoridades del pequeño país entre Francia y los Países Bajos, sino de las autoridades de ese ente supranacional al que proclamaban que Cataluña seguiría perteneciendo una vez se emancipara de la ladrona España, por más que esas mismas autoridades negaran tal posibilidad por activa, por pasiva y hasta por perifrástica.
No deja de ser curioso (dicho sea animus iocandi) que él y los que le acompañaban en su huida (o retirada estratégica, si queremos ser misericordiosos) solicitaran declarar en flamenco. Si bien el neerlandés (grupo de lenguas al que pertenece la variedad hablada en las provincias septentrionales de Bélgica y en Bruselas) es lengua oficial de la Unión Europea, no es menos cierto que tiene una difusión menor (y, a priori, menor posibilidad de conocimiento: estaría dispuesto a jugarme pincho de tortilla y caña a que los golpistas huidos son incapaces siquiera de decir España nos roba en ese idioma) que otras como podrían ser el francés (también hablado en Bélgica), el inglés (¿quién no habla ese idioma actualmente? Salvo los presidentes de Gobierno españoles, quiero decir) o, por decirlo claramente, el español.
Como siempre, se les vio el plumero: lo que pretendían es que les fuera asignado un juez que hablara esa lengua y que, presumiblemente, sería de ese origen geográfico, lo que a priori le predispondría a favor de los planteamientos que pudieran hacer los fugados, como a favor estuvo el alto cargo de la Administración belga que fue reprendido por manifestarse favorable a la declaración unilateral de independencia (cada vez que leo DUI automáticamente pienso en un anticonceptivo femenino, vaya usted a saber por qué).
Y así fue: Cocomocho y los huidos quedaron en libertad a la espera de que se resolviera su extradición, ya que el juez belga decretó libertad con medidas cautelares en tanto en cuanto un tribunal no decidiera sobre la euro orden de detención.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Un carajal de mucho cuidado

Teóricamente, la convocatoria de elecciones para dentro de cinco semanas se realizó para devolver la normalidad democrática a Cataluña. Vamos a pasar por alto que en Cataluña no hay ni normalidad ni democracia desde hace ya décadas, mucho menos en los últimos tiempos.
El hecho es que, con la progresiva desintegración de la antaño casi hegemónica Convergencia y Unión (actualmente, más bien Divergencia y Desunión), la época de las mayorías absolutas de un solo partido, o de dos a lo más, parece haber pasado a la Historia. Los socialistas inauguraron la costumbre de los tripartitos, y en esas andamos desde entonces. Y desde entonces sólo hay una fuerza que ha ascendido (Izquierda Republicana de Cataluña), mientras que las demás han ido cayendo (con la excepción de Ciudadanos y neocom, de aparición relativamente reciente).
En los próximos comicios, las encuestas predicen el ascenso de los naranjitos (por ser los únicos constitucionalistas mínimamente coherentes en su oposición al secesionismo, oposición que es, realmente, su raison d'être) y de los socialistas (porque es difícil caer más abajo… caer más bajo siempre es posible; hay que ver lo que hace una sola letra), pero eso no permitirá arrebatar a los neocom la llave del gobierno (que no de la gobernabilidad, palabrita que me chirría cada vez que la escucho) de Cataluña.
El probable desgobierno habrá que agradecérselo a los partidos golpistas o filogolpistas, que se niegan a ir en una lista única que, por la aritmética de la ley electoral española, les daría casi con seguridad la mayoría absoluta de escaños. Los del estrábico con sobrepeso dijeron que aceptarían una lista unitaria que incluyera a los Clicks Unidos de Playmobil y a los neocom, pero tanto unos como otros, quizá impulsados por la soberbia de aspirar a comandar el reproceso, se negaron.
Y mientras, Cocomocho¸ escondido en Flandes, fue nombrado candidato de su partido. Claro, que eso fue hace diez días, y desde entonces han pasado tantas cosas que ese titular casi se ha quedado anticuado.
Pero de ello ya hablaremos en próximas entradas de este blog.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 14 de noviembre de 2017

Por sus lamentos los conoceréis

Una máxima a la hora de juzgar a los políticos es no fijarse en sus palabras, sino en sus hechos. Incluso cuando esos hechos consisten, paradójicamente, en palabras.
Tomemos, por ejemplo, el caso del envío a prisión del estrábico con sobrepeso y los ocho miembros del consejo de gobierno regional. ¿Qué han hecho algunos de aquellos que, según ellos mismos, están comprometidos con la democracia y con (puaj) la gente?
Los neocom han lamentado la medida. El ayuntamiento de Barcelona, a cuyo frente se encuentra la bruja Piruja, juega a la confusión ambivalente, diciendo tanto que el gobierno de Cocomocho es legítimo como que no lo es la sedicente república independiente catalana… pero destrozan la ambivalencia colgando en el exterior una pancarta reclamando la libertad para los presos políticos. El Partido Socialista Obrero Español apoya la aplicación del artículo 155 de la Constitución… pero su franquicia (o su matriz, quién sabe, por cómo se comportan unos y otros) ve desproporcionado que se encarcele a los golpistas. Y el Fútbol Club Barcelona proclama que no quieren ser utilizados políticamente… pero lamentan los encarcelamientos en un comunicado.
Lo dicho, sus hechos (verbalizados) hablan muy elocuentemente por ellos.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 13 de noviembre de 2017

Locos como cabras

Que en los partidos políticos haya diversidad de opiniones es, aunque infrecuente en España, algo deseable, incluso bueno. Otra cosa es que, por el consabido miedo a no salir en la foto, aquí no se mueva ni el tato.
En esto, al menos, los neocom sí que son diferentes de lo que ellos llamaban la casta. Y no es que tengan disparidad de opiniones, es que resultan directamente esquizoides.
Porque sólo de esa manera cabe calificar (bueno, probablemente podría calificarse de muchas otras maneras, pero concededme la restricción a efectos de redacción) el hecho de que, mientras doña Rojelia decía que la aplicación del artículo 155 era absolutamente inevitable (eso sí, después y antes de no criticar el golpe de Estado en Cataluña), una de sus concejales reconocía la sedicente nueva república catalana.
Por menos de esto enviaban a la gente al frenopático.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 12 de noviembre de 2017

Espadas de Marte

El octavo volumen de la saga de Barsoom sigue el esquema clásico que ya esbocé al comentar el séptimo. Si acaso, la novedad es que el protagonista principal vuelve a ser John Carter, en lugar de cualquier otro héroe terrestre o marciano.
De hecho, esta novela podría pertenecer tranquilamente al género de espada y brujería si no transcurriera en Marte (y sus satélites) y, en lugar de recurrir a la ciencia (ficticia, pero ciencia al fin y al cabo), usaran la magia para cambiar de tamaño. Por lo demás, reúne todos los tópicos del género: buenos buenísimos, malos malísimos, villanos rastreros, villanos honorables, mujeres despampanantes (parece que las terrestres se llevan el título de Miss Universo sólo porque no participan las marcianas, porque ni una sola de las que aparecen en las novelas de Burroughs es siquiera medio fea) que se enamoran instantáneamente del héroe (o de los amigos del héroe cuando, como es el caso, el corazón de éste ya tiene dueña), razas exóticas.
Por lo demás, el final es lo único que se aparta de la norma, ya que el libro no termina con un apasionado beso del héroe y su amada, sino de una estocada fatal que el villano honorable asesta al malo malísimo, mientras que el villano rastrero parece irse de rositas…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Lo están haciendo con el culo

Lo malo de los partidos constitucionalistas es que, en general, amagan pero no rematan. Esto es especialmente cierto en el caso de los separatismos, y mucho de esta falta de concreción tenemos que agradecérselo a los socialistas; aunque los populares, con su maricomplejinismo, no se quedan atrás.
En el caso de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, tras el golpe de Estado perpetrado en Cataluña, los socialistas estuvieron todo el rato dando un paso para adelante y otro para atrás, hasta que finalmente retiraron su enmienda para frenar la aplicación si se producían elecciones.
Cuando, finalmente, se produjo dicha aplicación, entre las medidas tomadas no se encontraba el control de la oficina de agitación y propaganda golpista (¡huy, perdón!, quería decir el ente regional de radio y televisión), con lo que se posibilitó que, por ejemplo, en horario infantil se explicara a los niños qué son los presos políticos. Debe ser que, en ese dialecto del provenzal, los adjetivos van delante del sustantivo al que califican, porque lo único que hay en Cataluña, dicho en español, son políticos presos.
Como son lentos en reaccionar, Triple S finalmente se enteró de lo que ocurría y anunció que estarían muy vigilantes con la mencionada cadena. Ya veremos…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 11 de noviembre de 2017

A ver si nos aclaramos

Si los golpistas catalanes fueran gente coherente, ideológicamente honesta, todavía se les podría respetar. Pero es que mienten más que hablan.
Así, mientras el estrábico con sobrepeso no reconocía su cese ni el de ninguno de los miembros del consejo de gobierno regional, no renunciando a validar la república en las urnas (¿no tenían ya un mandato del pueblo de Cataluña?), uno de sus subordinados de alto nivel reconocía que cualquiera sabe que no se puede proclamar la independencia.
O estos tíos se creen que los demás somos muy tontos… o los estúpidos son ellos.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 10 de noviembre de 2017

Una tez adamantina

Fue Senior el que dijo que el partido socialista funcionaría dentro de la legalidad cuando ello conviniera a sus intereses, y al margen de la misma cuando no lo hiciera. El modus operandi que supone las palabras del fundador del partido del puño y la rosa, y del sindicato hermano, es algo que, como tantas otras cosas, tienen en común sus epígonos y los regionalistas españoles.
Han sido sobre todo los catalanes los que han tomado como costumbre el pasarse el ordenamiento jurídico español y las resoluciones de los órganos del poder judicial por el arco de la barretina. En los últimos tiempos, incluso, ya han obviado incluso el obedecer las normas emanadas de la propia asamblea legislativa regional.
Ahora bien, ese hacer de su capa un sayo no les ha impedido, en repetidas ocasiones, acudir al Tribunal Supremo y al Constitucional, tan vilipendiados por ellos cuando fallan en su contra, para recurrir aquellas normas o resoluciones que les desagradan. Eso sí, sólo en caso de que los citados altos tribunales les den la razón acatan sus resoluciones; de lo contrario, funcionan como de costumbre.
Eso ha ocurrido con la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Dejando aparte que no deja de ser paradójico que una sedicente independiente nación se pliegue a las medidas y disposiciones de otra (¿alguien se imagina, por ejemplo, a los franceses haciendo caso a lo que dicte Westminster, o a los hijos de la Gran Bretaña obedeciendo como corderitos los mandatos de la Asamblea Nacional?), resulta de traca que el consejo de gobierno regional de Cataluña, destituido, anunciara que presentarían una batería de recursos para frenar el artículo 155.
De ese anuncio ya han pasado dos semanas y media, y a la vista está que no han tenido éxito alguno.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 9 de noviembre de 2017

Más que una veleta, una peonza

Un socialista es, en definición de Manuel Fraga Iribarne, alguien capaz de sostener simultáneamente una cosa y la contraria y afirmar que ambas son ciertas (y progresistas, añado yo). Un comunista parece ser alguien que, por ser de ideología más extrema que un socialista, pasa en horas veinticuatro de sostener una cosa, luego la contraria y, posteriormente, volver a la primera posición, sin que se me mueva ni una ceja ni, por supuesto se le caiga la cara de vergüenza.
Tomemos el caso de doña Rojelia, la alcaldesa de la Villa y Corte. Cuando se avecinaba la aprobación de la aplicación del artículo 155 de la Constitución a Cataluña (y no la aprobación del artículo en sí, que lleva casi cuatro décadas aprobado… gaznápiros con el título de periodista), se despachó diciendo que el cumplimiento de las normas no debería hacerse coactivamente. ¡Y eso lo dice alguien que fue juez, nada menos! Posteriormente, mientras los más extremados de sus extremos concejales evitaban condenar el golpe de Estado en Cataluña y critcaban al gobierno, la provecta ex abogada manifestaba que la aplicación del artículo 155 era inevitable. Para terminar, ¡átame esa mosca por el rabo!, evitar condenar en el pleno del Ayuntamiento el golpe de Estado en Cataluña, ya que la defraudadora al fisco se abstuvo, igual que todos sus concejales, en el apoyo al Estado por la aplicación del 155 en Cataluña.
Eso es estolidez facial, y no la que produce el ácido botulímico.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Hienas y chacales se destrozan entre ellos


Una de las tesis que sostengo es que algo que une a izquierdistas y regionalistas en España es, precisamente, el odio a España. Por ello, no deja de resultar irónicamente paradójico que gracias a unos podamos llegar a librarnos en cierta medida de los otros.
Los neocom en Cataluña han oscilado entre las tendencias filosecesionistas y la sumisión al líder único, con más querencia por las primeras que por lo segundo. Ya la bruja Piruja optó por crear su propio movimiento sin bailar al son que tocaba Junior, con el afán de convertirse en califesa en lugar de los califas regionales (algo que tienen en común casi todos los líderes neocom es un ego de tamaño superlativo y unas ambiciones a la par, al igual que unas capacidades de gestión inversamente proporcionales a las anteriores).
Ahora es el líder regional neocom, un sujeto de apellido Fachín (siendo rojo, lo cual corre parejo con un anticatólico apellidado Iglesias, un comunista apellidado Monedero y un antitaurino apellidado Errejón), el que ha planteado la posibilidad de unirse al partido de la alcaldesa barcelonesa. La consulta a las bases provocó crispación y malestar en el visir regional, que acabó dimitiendo, rompiendo su carné neocom y creando un partido instrumental (son sus palabras, no las mías) para integrarse en un frente nacionalista, al tiempo que, como la Bescansada diputada, canta las verdades del barquero: la dirección de Podemos impone decisiones sin diálogo ni garantías, mediante un decretazo.
Vamos, como han hecho los comunistas de toda la vida, de Marx para acá.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 7 de noviembre de 2017

Un luchador de Marte


No se puede decir que las distintas novelas de la serie de John Carter difieran en su trama unas de otras en gran medida. La línea argumental puede sintetizarse como sigue: chico conoce chica (o no, como se verá en el volumen que sigue a éste), chico se enamora de chica, chica es raptada, chico parte en busca de la chica, chico encuentra a chica un número variable de veces y la vuelve a perder, chico conoce eventualmente a su verdadero amor, chico rescata finalmente a chica (que es, casi inevitablemente, una princesa), chico y chica son felices y comieron perdices. A veces el chico es John Carter, a veces es alguno de sus familiares o incluso otro varón, marciano o terrestre. Todo ello aderezado con algún científico (loco, por supuesto), algún tirano (depravado, naturalmente) y alguna raza peculiar de marcianos (rojos, verdes o de cualquier otro color). Desde luego, no puede decirse que Burroughs se rompiera demasiado la cabeza.
Pero el propósito del creador de Tarzán no era, a buen seguro, crear una obra literaria de una calidad y originalidad insuperables. Muy al contrario, su objetivo sería, principalmente, ganarse las lentejas; y si para ello tenía que reproducir una fórmula de éxito probado, que entretenía a los lectores, pues se reproducía y santas pascuas.
Un luchador de Marte es el compendio perfecto de todo lo que acabo de decir; de hecho, los elementos de la trama los he extraído de su lectura. Pero engancha y es amena, que es de lo que se trata, y por eso cumple. Resulta, eso sí, algo tedioso que cada vez que se hace referencia a un personaje se suelte toda la retahíla de Fulanito de Tal, nosequé de Nosedónde, ya sea el narrador o uno de los personajes quien lo haga. En ese punto, con toda esa verborrea prescindible, Burroughs casi parece un político español de izquierdas actual…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Caber no cabrá un tonto más, pero aparecer, lo hacen como setas

Cada vez que a algún descerebrado se le ocurre una boutade de tamaño colosal, el comentario suele ser que en España ya no cabe un tonto más. Y quizá sea cierto, porque el descerebrado ya estaba aquí, ocupando su lugar: no es que haya surgido un nuevo bípedo implume, sino que el mismo ha mostrado su estulticia casi insuperable.
Los últimos han sido los comunistas andaluces, esos que tan pronto asaltan una finca ajena como roban en un supermercado, mientras oscilan entre criticar los desahucios practicados por las entidades bancarias al tiempo que se aprovechan de los mismos para adquirir pisos a un precio muy inferior al de mercado.
Pues bien, parece que, al calor del butifarrendum II, estos individuos se han liado la manta a la cabeza: la izquierda radical agraria de la región ha anunciado que proclaramará la independencia deAndalucía el 4 de Diciembre. Así, sin consultar a nadie ni pulsar la voluntad popular, siquiera en forma de paripé como hicieron los catalufos.
Como he leído por ahí, no sé de qué piensan vivir una vez se hayan independizado, puesto que si hay una región en España que vive de los subsidios y de la transferencia de riquezas desde otras partes más ricas de España, esa es Andazulía.
Si es que tanta caló no puede ser buena…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 6 de noviembre de 2017

Futbol es fútbol… pero no sólo, desgraciadamente

Traigo hoy a colación a los dos equipos más importantes, por palmarés y presupuesto manejado, del fútbol patrio: el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona (o el Real Mandril y la Farça, como los denominan sus respectivos detractores).
El equipo madridista jugó hace diez días un partido de Liga en Gerona contra un recién ascendido. Perdió. Pero no me voy a referir al partido, sino a dos condicionantes previos. El primero, que el portero titular en ese partido se manifestó, en su día, a favor de las selecciones catalanas. Es algo que no debería tener la mayor importancia, puesto que una cosa es jugar en la selección española defendiendo esas posturas (como hace, por ejemplo, el Shakiro), y otra muy distinta jugar en un club que, al menos en esta cuestión, se ha puesto de perfil (como casi todos los clubes de España, dicho sea de paso).
El segundo condicionante fue que, aunque de boquilla vinieran a decir que no pasaba nada, el hecho es que el equipo no viajó a la ciudad catalana en el autobús oficial (con los símbolos, el escudo, el nombre, etcétera), por la incertidumbre que se vive en Cataluña.
En cuanto a los culerdos, si algo hay que reconocerles es que en esto del secesionismo catalán no se hayan puesto de perfil, sino todo lo contrario: se han alineado decidida e inequívocamente, y desde hace ya mucho tiempo, con los golpistas, por mucho que luego digan que no quieren ser utilizados políticamente.
Será que, de eso, ya se encargan ellos solitos.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 5 de noviembre de 2017

Bien, mientras la fiera siga despierta

No me canso de repetirlo. Lo más imprudente que han hecho los golpistas catalanes ha sido tocarle las narices a la generalidad (empleo el sustantivo a propósito, como cabe suponer) de los españoles. No sé lo que durará la cosa (España también se soliviantó con el asesinato de Miguel Ángel Blanco, y veinte años después tenemos a sus asesinos cómodamente asentados en las instituciones), pero de momento reconforta.
Y no me refiero sólo a la proliferación de banderas en ventanas y balcones; hasta yo, que no soy demasiado amigo de unirme a corrientes generalizas, he colgado una de mi ventana. No la que tengo con el anterior escudo oficial, no fuera a ser que soliviantara opiniones, sino otra comprada para la ocasión en un chino (que son los que de verdad se están haciendo de oro con todo este asunto).
No, me refiero al hecho de que, sea cual sea la ocasión, los que se sienten españoles no se cortan un pelo en mostrarlo. Y eso vale tanto para un encuentro de fútbol contra el Farça (ese club que ha declarado recientemente que no quiere ser utilizado políticamente; será porque ya se encargan ellos solos de posicionarse, como llevan haciéndolo desde no se sabe cuánto),  en el que las gradas se llenan de banderas de España, como para el hecho de que, aterrizando tras acompañar a Cocomocho en su rueda de prensa en Bruselas, dos exconsejeros regionales fueron recibidos al grito de ¿Os habéis hecho caca, Forn, os habéis hecho caquita?
No, hombre, qué va: todos sabemos que los golpistas catalanes son gente bragada y echada p’alante. No hay más que ver a sus dos últimos líderes, por ejemplo…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 4 de noviembre de 2017

Peor que un crimen, peor que un error: están haciendo el ridículo

O no se enteran, o no se quieren enterar, pero los golpistas catalanes, al menos allende los Pirineos, están cosechando el bochorno más espantoso. Tras lograr engañar a algunos (básicamente, los que quisieron dejarse engañar) con su manejo de los medios de comunicación, que les permitió presentar la actuación del Estado y de sus fuerzas y cuerpos de seguridad como un ataque a la libertad de (algunos de) los catalanes, el nefasto manejo que están haciendo de la situación les va colocando en el lugar al que pertenecen: el estercolero de la Historia.
Básicamente, todo hay que agradecérselo a Cocomocho, que a finales del mes pasado salió por piernas, junto a algunos de los miembros de su consejo de gobierno, camino de Bruselas. Allí, un miembro del Gobierno belga declaró factible concederle asilo político. Este miembro, de ideología separatista flamenca (Dios los cría y el diablo los junta, parece), fue prontamente llamado al orden por sus superiores.
Una vez en Bélgica, ocurrieron dos cosas. En primer lugar, Cocomocho contactó con un abogado de etarras, lo cual indica, por así decirlo, lo escasamente sólido de sus convicciones democráticas. Entendámonos, todo el mundo, hasta el asesino más miserable, tiene derecho a un juicio justo y a una defensa en condiciones. Pero, puestos a elegir un letrado que te represente, lo mínimo es escoger a alguien que no haya defendido a según qué tipo de gente (aquello de no sólo ser decente, sino también parecerlo).
En segundo lugar, empezaron las mofas, befas y escarnio. El propio Gobierno belga soltó una pullita, indicando a Cocomocho que, cuando se pide la independencia, más vale quedarse con su pueblo. El del corte de pelo inefable, erre que erre, siguió soltando perlas: que si no había ido a Bélgica, sino a Bruselas (se le entiende –quería decir que no apelaba a los belgas, sino a las instituciones europeas-, pero hay que reconocer que no alcanza la elocuencia de un Demóstenes o un Cicerón); que si no había ido a pedir asilo; que si se fue porque no se sentía seguro (pero dejó al estrábico con sobrepeso en Cataluña, amén de otros consejeros); que si se hubieran quedado allí, hubiera habido una reacción violenta del Estado
Y la mofa, erre que erre. Se unieron los franceses, que ya sabemos cómo son para estas cosas, calificando al huido de temible combatiente, y ya directamente, en las ruedas de prensa, los periodistas le preguntan si es un cobarde.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 3 de noviembre de 2017

Son las ratas las que se quedan en el barco

Los defensores del golpe de Estado perpetrado en Cataluña –tanto los que lo han realizado materialmente como los que arriman el ascua por si su sardina puede cocinarse- sostienen que tanto el butifarrendum II del primero de Octubre como toda la parafernalia que lo ha rodeado, antes, durante y después vienen a ser la decantación más pura del espíritu democrático.
Sin embargo, realmente son todo lo contrario. No sólo porque quienes lo apoyan son las ideologías más liberticidas que existen (el comunismo y el supremacismo racista), sino también porque no toleran siquiera el mantenimiento de opiniones contrarias (cosa que también suele ocurrir con los republicanos: reclaman el derecho a plantear la posibilidad del cambio de régimen, pero estoy bastante seguro que, de conseguirlo, no permitirían a los monárquicos el planteamiento recíproco ni, mucho menos, la exhibición de sus símbolos).
Así ha ocurrido con un tal Pedro Moreno Brenes, a quien no tenía el gusto de conocer pero de quien, desde hoy mismo, me declaro rendido admirador: este histórico comunista ha sido escarnecido en las redes sociales por su defensa de la Constitución y de la ley en Cataluña. Tras ser tildado de fascista –calificativo que no se cae de la boca de quienes mantienen actitudes asociadas históricamente al fascismo-, ha abandonado Izquierda Unida.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 2 de noviembre de 2017

Los hay que no aprenden

Antes de la aplicación (que no de la aprobación, como repiten machaconamente los periodistas, puesto que lleva aprobado cerca de cuatro décadas) del artículo ciento cincuenta y cinco de la Constitución, antes de la manifestación españolista del pasado Domingo y antes de subirse al carro del fervor patrio, los socialistas catalanes y, singularmente, su líder, seguían dando una de cal y otra de arena… o dos de arena, más bien, asumiendo que la arena sea lo malo y no lo bueno.
Hace diez días, el maricatalufo proponía un pacto de Estado para Cataluña, más allá de aplicar el precepto constitucional, que reconozca la identidad nacional catalana.
Al parecer, el socialista catalán pretenería seducir a una amplia mayoría reconociendo algunas de los anhelos independentistas. Mi análisis es que el efecto va a ser, precisamente, el contrario: los secesionistas preferirán el producto genuino, mientras que los españolistas huirán asqueados. Así pues, la amplia mayoría, más que ser seducida, será repelida.
Y el PSC, mientras tanto, más aún en caída libre.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Alimañas destrozándose entre ellas

Uno nunca hubiera pensado que la desintegración (o algo que se le parece bastante) del partido neocom español se debería, no sólo al simple transcurso del tiempo, sino también al concurso de los golpistas catalanes, pero así ha sido. Otra cosa que tenemos que agradecerles a Cocomocho, el estrábico con sobrepeso y los Clicks Unidos de Playmobil, además de haber conseguido reactivar el fervor patriótico de algunos españoles.
Porque una cosa es que Junior no tenga, como muy acertadamente ha señalado Carolina Descansa, un discurso dirigido al conjunto de España, y otra muy distinta es que el de la coleta vaya a permitir en el partido un discurso que no sea el suyo; al menos, mientras siga mandando, que torres más altas han caído.
Pues resulta que los más rojos de entre los neocom, los que se hacen llamar anticapitalistas, están por la labor de reconocer la republica independiente catalana de su casa, butifarrera y espetecular. Pero Junior, viendo que los votantes se le están escapando a chorros, a una velocidad comparable a la de la fuga de empresas fuera de Catetonia, ha reaccionado diciendo que el que no esté en el ‘no’ a la independencia, está políticamente fuerade Podemos. Junto a esta perla de tolerancia y admisión de la discrepancia ha soltado otra de sus rancias proclamas, manifestando que el fascismo ha perdido la vergüenza y ha salido a la calle. Para este elemento, cualquier cosa que huela a España es rea de fascismo, sea la bandera rojigualda o el himno que él llama cutre pachanga fachosa.
Otro que tal baila, el inefable alcalde de Cádiz, ha soltado una de esas perlas campanudas que tanto les gusta excretar a los neocom: le ha dicho a su jefe de filas que no se puede pedir democracia, negociación y diálogo si no se empieza por casa. Eso sí, el alcalde de Cádiz quiere mantener su mando en plaza por lo que, tras este aviso, dejó claro que no reconoce la república catalana.
Y, visto que en las encuestas los neocom ya pierden uno de cada tres votos que tenían, Junior ha ofrecido un pacto postelectoral al estrábico con sobrepeso y al maricatalufo. Menos mal que no le tenían apego a la poltrona…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Una mentira es una mentira, se diga en el idioma en el que se diga

En la guerra por la unidad de España, sus enemigos tienen una batalla ganada desde hace mucho tiempo, la de la comunicación. Esto es así porque los que deberían defender a nuestro país no se han molestado en combatir la sarta de mentiras que terroristas, golpistas, secesionistas y comunistas se han dedicado a vomitar desde hace ya cuatro décadas largas.
Y lo malo es que la cosa sigue. Uno de esos comunistas con el riñón bien forrado, el dueño de La Secta y Púbico, en cuya casa se encontraron Junior y el estrábico con sobrepeso para Dios sabe qué perverso contubernio, le vendió a la BBC (¡quién la ha visto y quién la ve!) la celebración de un debate sobre Cataluña. Por lo visto (es un decir, no sé que se haya emitido), la cadena británica tragó.
En otro orden de cosas, el diario The Guardian lamentó haberse tragado las mentiras sobre la violencia policial sin haber comprobado antes si las cifras de centenares y centenares de heridos que pregonaban golpistas y neocom eran ciertas o no.
Finalmente, tarde, mal y poco, el ministro de Asuntos Exteriores del Reino de España aclaró en la BBC las mentiras de la jornada del butifarrendum IIveinte días después.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 31 de octubre de 2017

Juegos funerarios

Como dije al comentar El muchacho persa, esta novela sobre Alejandro Magno tiene de original que el conquistador macedonio muere, como quien dice, a los cinco minutos de comenzar. El resto de la novela consiste en la narración de lo ocurrido en la docena de años que siguieron a su fallecimiento, con las luchas por hacerse con el poder en los territorios conquistados.
El primer detalle que quiero comentar es que, tras leer el volumen central de la trilogía narrado en primera persona, el hecho de volver a la técnica del narrador exterior a la acción produce el efecto de que el cámara de la segunda novela le pasa los trastos a otra persona y se convierte en un personaje más… para, también él, desaparecer casi enseguida.
En segundo lugar, dado que la obra fue escrita poco antes de la muerte de la autora, queda la duda de si el ciclo estaba planeado originalmente como una trilogía o, en cambio, Mary Renault decidió rematar lo que era una duología con un reflejo de las luchas de los diádocos.
Lo que nos lleva al tercer punto: la figura de Alejandro Magno proyectó (a pesar de ser más bien bajito) una sombra tan alargada que ninguno de sus generales fue capaz siquiera de estar a la altura de sus responsabilidades una vez muerto el conquistador. Quizá Ptolomeo, precisamente por no aspirar a sucederle en su totalidad, sino simplemente a conservar su parcela de poder en Egipto, sea el que más se aproxime a dar la talla.
Finalmente, en esta obra no hay un héroe claro, pero sí un villano nítido (Casandro) y una figura trágica, el hermanastro de Alejandro, Filipo Arrideo. Si a Alejandro el mundo se le quedó pequeño, a Filipo IV el trono le venía grande (no queda claro si era epiléptico simplemente o tenía algún tipo de retraso mental, aunque parece haber algo de lo segundo) y fue un juguete en manos de quienes quisieron utilizarlo (casi todos).
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Es la economía, pedazos de alcornoque

Antes del golpe de Estado, los secesionistas catalanes prometían el oro y el moro (más el oro que el moro, que este último, al fin y al cabo, ya lo tenían instalado dentro) para cuando la independencia se consumase. Como tantas otras cosas, la realidad se ha encargado de demostrar que, o bien estaban muy equivocados, o bien mentían como los bellacos que son.
El hecho es que, tras el me voy pero me quedo inicial, la región perdió en apenas dos semanas tantas empresas como en los peores años de la crisis. Mientras, el encargado del ramo, el estrábico con sobrepeso, alardeaba de que la cosa no tenía importancia porque aún quedaban miles de empresas que no se habían marchado (aún, añado yo). Es un modo de verlo. Los que tenemos los dos ojos como Dios manda podríamos decirle que las que se han ido suponen una parte muy importante del tejido industrial y económico de la región; o podríamos decirle que las empresas que no se han ido son, probablemente, las que, por ser pequeñas y tener un mercado muy localizado, no pueden irse porque, si se van, a donde van es directamente a la mierda.
Cuando el separatismo más radical llamó a sus seguidores a vaciar sus cuentas bancarias para provocar un corralito, los únicos que hicieron caso fueron los más fanatizados, esos que saben tanto de economía como de pedagogía o de lo que las grandes superficies denominan higiene mensual (femenina, claro). Hasta los jubilados –más sabe el diablo por viejo que por diablo- huyen de la Cataluña unilateralmente declarada independiente como de la peste: las reservas de los viajes del Imserso han caído a la mitad si el destino es Cataluña.
Qué tiempos aquellos en que, para los catalanes, la pela era la pela… Hasta eso les ha quitado el secesionismo.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 30 de octubre de 2017

No dejar pasar la ocasión de dejar pasar una ocasión

No es que, personalmente, haya tenido jamás duda alguna sobre la actitud que los neocom de Junior tomarían, como formación, ante cualquier cuestión que se planteara dentro o fuera de nuestras fronteras. Al fin y al cabo, son comunistas. Sus decisiones siempre serían antidemocráticas, antiespañolas y totalitarias, todo ello envuelto en un lenguaje tan pomposo como falto de sustancia.
En el caso del golpe de Estado en Cataluña, y tras encontrarse en lo que unos llamarían ambigüedad y otros ir de un lado para otro, se han visto obligados a corregir su estrategia sobre la materia, dado que estaban cayendo a plomo en las encuestas electorales. De hecho, dijeron que iban a perfeccionar su discurso dado que ha habido un interés mediático en que la ciudadanía les viera fusionados con los separatistas.
Reparemos en lo que han dicho, porque son tan cortitos que no desperdician la oportunidad de meter la pata. No había interés en que la ciudadanía creyera que estaban fusionados con los separatistas, sino en que les vieran fusionados. Es decir, que los muy ceporros no niegan la verdad (por una vez), el hecho de que van de la mano con los que quieren destruir España. Sobre esto no cabe cometer e-rroures.
Así las cosas, Junior se vio forzado a escribir una carta a los inscritos en su partido para explicar su posición sobre Cataluña. Toda la culpa es, según él, de lo que denomina bloque monárquico. No puede echarle la culpa a la casta, puesto que él, al fin y al cabo, es casta, y apoya a la casta… castalana.
Eso sí, veinticuatro horas después de la misiva, en el Congreso de los Diputados se votó una declaración de respaldo a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ante el acoso que han sufrido y sufren en Cataluña… y los neocom votaron en contra.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 29 de octubre de 2017

Que se jodan

Los antidemócratas son gente que, en general, adolece de una epidermis extremadamente fina o, dicho de otra manera, demuestran una exacerbada sensibilidad cutánea cuando se les aplica a ellos la misma medicina que ellos defendían aplicar a los demás.
Es lo que ha ocurrido recientemente con dos políticos, una neocom valenciana y un golpista catalán. Y, en ambos casos, ha habido otro denominador común: la banda sonora.
En el caso de Mónica Oltra, un grupo de apenas un par de docenas de personas se reunieron frente a su casa, enmascarados y con un megáfono. La valoración de la neocom estuvo lejos de considerarlo un jarabe democrático o un saludable ejercicio de la libertad de expresión, que es como los calificaban los de su cuerda cuando los acosados eran los de la opuesta. Por el contrario, se quejó de que estos fascistas (es que no se les cae la palabrita de la boca) creen ser los dueños de la calle y que el mensaje que le trasladaron estaba bien claro: sabemos dónde vives y dónde vive tu familia. Se ve que los políticos de derechas deben tener una epidermis más resistente, o ser más lerdos entendiendo mensajes trasladados, porque todos los neocom, de la bruja Piruja a doña Rojelia, los defendían e incluso algunos los practicaban en la puerta de los domicilios de alcaldes, ministros y hasta vicepresidentas del Gobierno.
El caso del golpista catalán (uno de los Jorges) es más gracioso. Resulta que el líder de la sedicente asamblea sediciosa ha pedido el cambio de módulo por los gritos de otro preso. El grito del penado (sí que es condena tener que compartir módulo con ejemplares del pelaje de los golpistas catalanes) coincidió con los cánticos que entonaban, por lo visto, los del grupo de Valencia.
¿Qué cuál era la canción? Que viva España, de Manolo Escobar.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 28 de octubre de 2017

A rajar, que son dos días

Sabía que la familia de la diputada neocom Carolina Bescansa nadaba en la abundancia (que son ricos, vamos) gracias al negocio farmacéutico. Lo que no sabía era que, dentro de la farmacopea, se habían hecho de oro vendiendo… purgantes.
No deja de ser irónico que, andando el tiempo, la (ya no tan) niña Carolina haya acabado ella misma purgada por su jefe de filas. Purgas que, dicho sea de paso, acontecen en todas las formaciones políticas, pero más en las de izquierdas (recordemos el que se mueve no sale en la foto) y, como suele ocurrir, tanto más cuanto más a la izquierda se está. Ni siquiera la adhesión fervorosa e incondicional al líder único de turno (porque los líderes no son eternos, ni siquiera entre los comunistas, aunque como en el caso del tiranosaurio del Caribe, casi lo pareciera) garantiza la permanencia: que se lo digan, si no, a Tania, a Íñigo y a tantos otros.
Como decía, la última (de momento) en ser relegada ha sido la explotadora de menores en sede parlamentaria, que ha sido apartada de la comisión de reforma de la Constitución para ser sustituida por esa cuyo único mérito conocido –y eso me lo reconocen hasta los que me ponen verde por decirlo, y no digamos a Hernando- es ser la churri (de momento) del líder único.
Claro que, como una vez liberada de las servidumbres del cargo, como a todos los humanos, parece que la lengua se destraba, Carolina ha pasado a largar las verdades del barquero. Y la primera, en la frente, que para eso Junior lleva la pelambrera recogida en una coleta. Según Bescansa (que bescansada se habrá quedado después de decirlo), a Podemos le falta un proyecto político para España, y a ella le gustaría un partido que le hablase más a los españoles y no solamente a los independentistas.
Lamento estar en desacuerdo con ella. Bueno, no lo lamento, de hecho era lo que cabía esperar, pero se me entiende. Empezando por el final, cuanto más se dediquen a hablar sólo a los secesionistas, más se hundirán (de eso escribiré a la vuelta del fin de semana). Y terminando por el principio, los neocom sí que tienen un proyecto político para España. El mismo que tienen todos los totalitarios, y que ya han puesto de manifiesto allá donde han tocado poder (en general, repito por enésima vez, gracias al apoyo de los socialistas).
Quitar a los que están para ponerse ellos y hacer eso que criticaban, más y peor.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!