Una de las excusas que los apologetas (léase: los que todavía le votan) del psicópata de la Moncloa ponen para justificar la existencia del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer, y el conglomerado Frankenstein que lo sustenta, es que no le ha quedado otra salida, dada la negativa cerril de la derecha a apoyar a los de la mano y el capullo.
Falso, como todo lo que tiene que
ver con la acción de la izquierda. Si Sin Vocales, y todo el partido
detrás, está con los enemigos de España, es porque quiere, no porque no tenga
otro remedio. Sin ir más lejos, y tras las últimas elecciones regionales, han
rechazado la oferta de UPN para formar gobierno y han preferido formalizar una alianza con comunistas y terroristas.
Claro, que hay una opción todavía peor: que lo hagan como concesión para que no se sepa algo que no desean que se sepa…
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