sábado, 28 de febrero de 2026

A él, plim

Al comienzo de la transición a la democracia, las siglas del partido de la mano y el capullo hacían referencia a su ideología socialista, su origen obrero y su ámbito nacional.

Andando el tiempo, comenzó a decirse que el partido iba perdiendo el sentido de sus siglas: empezó por no ser obrero, siguió por no ser socialista y terminó por no ser siquiera español. Pero era, al menos, un partido o, quizá, una partida.

Ahora no es ya ni eso (aunque las malas lenguas dicen que significa Pedro Sánchez Os Engaña, se equivocan, porque no engaña a nadie): es una estructura que el psicópata de la Moncloa, líder único del partido utiliza a su antojo, para colmar la única aspiración que tiene, y que coincide con la de la organización creada por Paulino Iglesias: detentar el poder tanto como le sea posible.

Y ello, aunque sea a costa de los resultados del partido en cualquier ámbito territorial. Está dispuesto a cerrar las centrales nucleares, aunque varios de los catorce alcaldes que le dejaron en Moncloa una carta para que no cierre Almaraz sean del PSOE.


¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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