Hoy parece uno de esos días en los que las dos entradas tratan sobre el mismo o parecido tema.
En los planteamientos simplistas de los
alarmistas climáticos, subida de las temperaturas equivale a deshielo de los
polos, subida del nivel del mar y mayor aridez. Sin embargo, cualquiera que tenga
un poco de conocimiento acerca de dinámica de fluidos sabe que una subida de
las temperaturas equivale a un mayor movimiento de las moléculas, una mayor
inestabilidad; o, en el caso que nos ocupa, un clima más cambiante, valga el
pleonasmo.
Por eso, no es de extrañar que -además de porque estamos en invierno- no sólo no tengamos sequía, sino que los embalses españoles están mucho más llenos de lo habitual.

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