Los del partido de la mano y el capullo no es que se hayan considerado tradicionalmente por encima de la Ley. Simplemente, como proclamó su fundador en su estreno parlamentario, se la saltan a la torera cuando el atenerse a ella no les permite conseguir su único objetivo, que es detentar el poder tanto tiempo como les sea posible.
Como he dicho muchas veces, en esto el
comportamiento del psicópata de la Moncloa no supone ninguna novedad, salvo en
cuanto a la intensidad y el descaro. Y tanto en lo que se refiere a él como a
su círculo más cercano, incluyendo a su pareja, que sigue negándose a entregar su pasaporte al juez que la investiga para evitar que se conozcan sus viajes.
Quien algo oculta, es que tiene mucho que temer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario