jueves, 23 de julio de 2026

A la fuerza ahorcan

Tradicionalmente, el partido de la mano y el capullo ha tenido una concepción patrimonialista del Estado: lo ocupan sistemáticamente, lo confunden con el partido y lo usan según sus propios y particulares.

En esto, el psicópata de la Moncloa -como he señalado innumerables veces, y volveré a hacer incontables veces más- no es sino una edición corregida y aumentada de sus predecesores. Nada lo ilustra mejor que su retórica pregunta televisada sobre de quién dependía la Fiscalía General del Estado, y el pues eso que se contestó a sí mismo y que convirtió a la cabeza del Ministerio Público en el fiscal particular del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer.

En los múltiples negocios turbios y trapicheos en los que se encuentra chapoteando judicialmente el entorno de Su Sanchidad -todavía no está demasiado claro quién manda y quién obedece-, la Agencia Tributaria no se mostraba muy proclive a personarse contra zETAp cuando afloró el asunto de las joyas: sea su adquisición legítima (o mejora, o libre disposición… chiste de juristas) o dudosa, el hecho incontrovertible es que no las declaró a Hacienda, por lo que ha cometido una infracción fiscal.

Y claro, si se personó en el caso Koldo contra el empresario y soplón Víctor de Aldama, en similares circunstancias (aunque sin joyones), tanto más tendrían que hacerlo contra el bobo solemne por las comisiones facturadas a través de sus sociedades por el faro moral de la izquierda.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: