Recuerdo que de pequeño (o de joven) definía a los homosexuales como raros; no en un sentido peyorativo, sino haciendo referencia a su relativa poca abundancia. Solía decir que si la homosexualidad fuera normal, no habría un problema de superpoblación.
Con los años, parece que la
homosexualidad es de lo más abundante y, desde luego, de lo más normal. Tan normal
que hay parejas homosexuales que se separan sólo cuatro meses después del nacimiento del primer hijo en pareja.
Todo muy normal, sí señor.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!
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