A comienzos de mes la presidente de la comunidad autónoma de Madrid, Isabel Díaz-Ayuso, hizo un viaje oficial a México.
La actitud del gobierno mexicano fue de todo
menos cordial o diplomática. Desde la presidente del país, Claudia Chimpún,
para abajo, se dedicaron a criticar, atacar verbalmente e interrumpir los actos
oficiales de la política española. En el ámbito privado esto sería,
simplemente, mala educación. En el político es algo mucho más grave.
De regreso a España, Díaz-Ayuso denunció que
el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer les abandonó
en México en una situación de peligro extremo. Según el consejo de ninistros
(creo recordar que por boca del canario Ángel Víctor Torres), informaron a
Ayuso de que disponía de seguridad y transporte a través de la embajada y que fue su equipo quien lo declinó.
Cuando dos personas dicen cosas contrapuestas, sólo caben dos posibilidades: o una de las dos es cierta, o ninguna lo es. Lo que no cabe es que ambas sean verdad. Así que elige, lector.
Yo lo tengo muy claro...

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