Los seres humanos tienden a disculpar más los errores de los de su propia cuerda que los de la contraria. Incluso cuando esos errores devienen actos criminales.
Por ejemplo, no sé de ningún medio de
comunicación progresista -aunque tampoco es que los siga con demasiada
atención, así que lo mismo estoy equivocado- que haya recogido la noticia de
que fue un fanático de extrema izquierda el que provocó el incendio de Los
Ángeles del año pasado para castigar a los ricos.
Anda, que si hubiera sido alguien siquiera de derecha moderada, la que habrían montado…

No hay comentarios:
Publicar un comentario