sábado, 8 de diciembre de 2018

Acelera, conductor de primera

Los políticos en general, y los de izquierdas en particular, tienden a considerar que permanecerán indefinidamente en el poder. No quiero decir con esto (o, parafraseando la expresión habitual, no afirmo pero tampoco niego) que piensen que van a estar siempre en el poder, sino que contemplan el momento en que lo dejarán como una especie de futuro nebuloso, difícil de precisar pero inequívocamente lejano.
Esto ocurrió, por ejemplo, con Felipe González –otro vendrá que bueno te hará, dice el refrán… y vaya si se ha cumplido con el PSOE, donde cada uno que se ha encaramado a la cúspide ha logrado empeorar lo que le dejó su predecesor-, que allá a finales de los ochenta hacía planes a veinte años vista, si mal no recuerdo.
Se me dirá que los políticos de derechas no son inmunes a esta tara psicológica. Estoy dispuesto a admitirlo, pero con una salvedad: cuando proponen actuaciones u objetivos, en general plantean también modos razonables y racionales (modos factibles, por así decirlo) de alcanzar esas metas. Los de izquierdas, viviendo como viven en una utopía permanente, se limitar a prometer el paraíso en la Tierra, pero sin decir cuál es el camino al jardín del edén.
Es lo que ha ocurrido con el gobierno del dctr Snchz, que ha lanzado como objetivo que en 2.040 no se vendan en España vehículos que consuman gasóleo o gasolina. No dicen cómo alcanzarán esa meta. No dicen dónde repostará el parque automovilístico de dentro de un par de décadas. No dicen cómo piensan fabricar los vehículos suficientes para cubrir la demanda. No dicen cómo conseguir que el precio de esos coches sea asequible (ojo, que no digo que sean baratos, sino que sean algo que una persona normal pueda permitirse).
Por no decir, no dicen cómo piensan llegar al 2.040 cuando ni siquiera tienen presupuestos para 2.019…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 7 de diciembre de 2018

Tontos ufanos

Hay un chiste que dice que cuando estás muerto, tú no te das cuenta ni sientes nada, pero que los demás lo pasan mal, y que eso mismo ocurre cuando eres gilipoyas. No sé si tendrá mucho que ver con el tema de la entrada, pero es lo primero que me vino a la cabeza cuando me puse a escribirla.
Ya desde mi época para acá me ha parecido apreciar un descenso tanto en la calidad de los materiales pedagógicos como en el nivel de exigencia del sistema educativo (una y otra cosa siempre hablando en términos de promedio, por supuesto). Pero lo que hasta ahora no se había visto era que los socialistas –desde mi punto de vista, los culpables por acción (los populares lo serían en todo caso por omisión, si no fuera porque han intentado cambiar las cosas, pero el estamento profesoral y rectoral se ha opuesto a ello negándose incluso a aplicar la norma) de esa degeneración- lanzaran la idea de que se pudiera aprobar el Bachillerato con un suspenso. Y como argumento dicen que el peor castigo es la rebaja de la autoestima.
No, señora mía: el peor castigo es hacerles creer que están preparados, cuando no lo están. Así, el batacazo será aún mayor, porque al mundo laboral la autoestima se la trae floja: lo que le importa es la cualificación. Y los bachilleres del dctr Snchz tendrán la autoestima por las nubes... pero se quedarán en el paro.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 6 de diciembre de 2018

In vino, stultitia

Queriendo ser más pedristas que Pedro, los socialistas de La Rioja lanzaron una iniciativa por la que proponían equiparar el vascuence con el español en el nuevo estatuto regional.
Vamos a dejar aparte que la necesidad de nuevos estatutos resulta cuestionable. Lo era ya en las nacionalidades histéricas, más aún en las regiones inequívocamente españolistas de este cainita país nuestro. Quiero decir que las leyes, de la Constitución para abajo, no necesitan ser suprimidas para que cambien las cosas: basta con cambiar la norma.
Afortunadamente, los suciolistos riojanos están en la oposición, no en el gobierno. Por lo que su ideíta se quedó en el plano de las entelequias. Pero, al menos, ya sabemos a qué atenernos con ellos, también en Logroño y sus alrededores.
Menos caldos de la tierra y más sopitas, deberían trasegar…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Que viva España y su tradición

Cuando la estulticia se mezcla con la ignorancia y la maldad, el resultado es una papilla de difícil digestión para todo aquél que tenga un poco de inteligencia, sentido común y estómago.
De un tiempo a esta parte, tanto al Norte como al Sur del Río Grande –al Sur del paralelo 49 latitud Norte, habría que decir- se ha tomado la costumbre de poner a parir a los colonizadores españoles (curiosamente, a portugueses o franceses no, no digamos ya británicos u holandeses) de América en general, y a Cristóbal Colón en particular. En los países de habla hispana el movimiento suele provenir de movimientos de izquierda, falsamente indigenistas (ya me dirán a qué lengua andina pertenece el nombre Evo), cuando -como le dijo Salvador de Madariaga a Fidel Castro no fueron sus antepasados (los del español) los que oprimieron a los indígenas, puesto que permanecieron en España, sino los del marxista, que fueron quienes viajaron a América- fueron los criollos tras la independencia los que más oprimieron a los amerindios.
En los países anglosajones –léase, Estados Unidos-, son los cretinos de izquierdas los que le hacen el caldo gordo a la famosa leyenda negra, criticando el genocidio supuestamente cometido a partir de la llegada de las tres carabelas. Fueron los estadounidenses quienes enviaron a las tribus indias mantas infectadas de viruela; es a un militar estadounidense a quien se atribuye la frase el único indio bueno es el indio muerto; han sido los estadounidenses, en fin, quienes encerraron en reservas a los pobladores indígenas.
Por eso, el que ahora retiren una estatua de Cristóbal Colón en Los Ángeles (nombre más español, imposible), alegando que reescribe un capítulo manchado de la historia e idealiza la expansión de los imperios europeos y justificándolo como un acto de justicia reparadora para los habitantes originales es, como poco, un enorme ejercicio de hipocresía.
Porque la alternativa es considerarlo una iniquidad.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 4 de diciembre de 2018

Entre rojos anda el juego

A principios de Noviembre salía la noticia de que Rita Maestripper y cinco concejales más rompían con el Chepas apartándose de las primarias, que pretendía controlar ese gafe metido a político que antes era el portamaletín de uniforme de Ma Chacón.
En plan no os vais vosotros, que os echamos nosotros, el partido suspendió cautelarmente de militancia a la media docena de muchachos. Pero la pugna que tenían montada en Madrid (ahora resulta que a doña Rojelia se le ha subido la vara –de primera edil- a la cabeza y se cree la nueva qué se yo, Victoria Kent o Federica Montseny) no era la única que daba dolor de cabeza al de la coleta. En la lucha entre los posibilistas y los radicales, los neocom también tenían jaleo en Cantabria, La Rioja y Navarra.
A ver si va a ser cosa de las comunidades uniprovinciales…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 3 de diciembre de 2018

Elecciones regionales en Andalucía

Ayer por la tarde, cuando todavía no se sabían los resultados definitivos, escribí en Facebook que la izquierda ganaría o perdería, pero el susto no se lo iba a quitar nadie. Afortunadamente, además de asustarse, perdieron. Las elecciones, claro, porque la desvergüenza la conservan intacta.
En el PSOE dicen ahora que se están planteando dimitir a Susana Díaz para que Ferraz se implique en la necesaria regeneración de la franquicia andaluza. Es decir, que si no hubieran perdido, parece, la regeneración no sería tan necesaria, podría esperar otros cuatro años, quizá… o cuarenta, que tampoco hay que hacer las cosas en caliente. Que hable de regeneración el partido más corrupto y delincuente de la Historia de España tiene bemoles… como los tiene el que defienda que gobierne en Andalucía la lista más votada quien ha llegado al poder cosechando fracaso electoral tras fracaso electoral: si el suelo electoral fuera la Tierra, Pedro Sánchez estaría ahora mismo en la cima del Monte Cook (que está en Nueva Zelanda, nuestras antípodas… ¿lo pilláis?). Lo único que puede alegrarle el día a dctr Snchz (qué ganas tengo de verle la cara, porque este hombre no sabe disimular) es que se ha librado (o está en camino de ello) de quien podía aspirar a disputarle la primacía en el partido.
Al otro lado del espectro político, las posturas son… opinables. En el PP defienden el pactar con Vox porque, dicen, la izquierda no les va a dar lecciones de democracia. En Ciudadanos, que parece no querer perder ocasión de quedar como el culo, no descartan tampoco a Vox… pero deslizan la idea de pedir a peperos y sociatas que hagan presidente a su cabeza de lista. Vamos a ver, que una cosa es que no gobierne la lista más votada, y otra que lo haga la tercera con el apoyo de las dos primeras. Francamente, espero que el PP no se preste a semejante cambalache, porque perdería la poca credibilidad que hubiera recuperado desde este verano.
Y mientras, los neocom también están afilando cuchillos, con los órganos regionales pidiendo calma y reflexión mientras desde los centrales se piden dimisiones. A propósito de lo cual (los neocom, no la sección de ferretería), empieza a ser un poco cansino que se tilde a Vox de ultraderecha. No entro ni salgo en si lo son o lo dejan de ser, pero toca las narices que no se defina a los neocom como ultraizquierd. Aquí, o todos moros o todos cristianos, pero nada de hacer distingos.
Ahora sólo queda ver si a la derecha del PSOE hay altura de miras o personalismos. Yo, de Casado, apoyaba a Ciudadanos junto con Vox. Si la cosa sale bien, siempre podrán decir que ellos colaboraron. Y si sale mal, al fin y al cabo era Ciudadanos quien presidía la región…
Sí, lo sé, es un pensamiento de lo más cínico…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

¿Y eso es noticia?

Ayer fueron las elecciones regionales en Andalucía. Cuando escribo esto –la víspera, a media tarde- no se saben todavía los resultados aunque, como he puesto en Facebook, gane o pierda la izquierda, el susto no se lo va a quitar nadie.
Como le he dicho a mi padre este fin de semana, eso de los andaluces no se merecen el gobierno que tienen es una pamema. Se lo merecen, y mucho. El PSOE ha estado gobernando en Andalucía más tiempo del que gobernó en España el Generalísimo. Y Franco se impuso (y se mantuvo, según algunos) por la fuerza de las armas, pero es que a los de la mano y el capullo llevan votándoles, elección tras elección, durante casi cuatro décadas.
Mi madre solía decir que España es un país de izquierdas. Su tío (anduvo metido en política), que es un país de miserables. Yo he llegado a la conclusión de que, al menos de Despeñaperros para abajo, lo que son es una panza de pancistas: con tener la barriga llena sin dar un palo al agua, lo demás les importa un ardite, que diría Rhett Butler.
Naturalmente, hablo de los que votan al PSOE vez tras vez, y periféricamente de los que no votan para botarles.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 2 de diciembre de 2018

Antes se coge a un mentiroso que un cojo

Según el dctr Snchz, la moción de censura era poco menos que un clamor popular para echar al corrupto Partido Popular. Según las encuestas del CIS cocinadas por un militante socialista, el partido de la mano y el capullo avanza imparable en los sondeos.
Sin embargo, los hechos son tozudos y contradicen las proclamas del yerno del propietario de saunas homosexuales. Si la moción era algo necesario, ¿cómo es que ha pasado ya por dos candidatos distintos a candidato a cabeza de lista del PSOE (Pedro Sanchez O Elquesea) para las municipales madrileñas… y la primera llamó maricón al segundo? ¿Cómo es que el ministro de Asuntos Exteriores –otro que, como Solbes en su dia, no tenía ya ninguna necesidad de acudir a la llamada de un inútil elevado a presidente del Gobierno de España- se está resistiendo con uñas y dientes para volver al Parlamento Europeo?
Reconozco que la ilación entre el primer párrafo y el comienzo del segundo está un poco traída por los pelos, pero voy a ir concluyendo (otro non sequitur de libro).
El refranero es muy sabio…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 1 de diciembre de 2018

Sin sentido

Cuando Sin vocales y el Chepas firmaron el acuerdo de presupuestos generales del Estado para el año que viene –casi un mes ha transcurrido de todo: que si los presentan, que si no, que si depende, que si veremos, que si voy a gobernar a golpe de decreto…-, cualquier persona con dos dedos de frente, un poco de sentido común y cierta capacidad de ecuanimidad se echó las manos a la cabeza.
El presidente del Instituto de Eestudios Económicos afirmó que el acuerdo entre PSOE y Podemos contiene medidas aberrantes, porque subía los impuestos que deberían bajar y bajaba los que deberían subir. De hecho, sólo se mostraba de acuerdo en una medida, y era subir el impuesto al diésel.
Por mucho que los ingresos por impuestos medioambientales de España están entre los más bajos de la UE (si hay que subirlos se sube, pero subirlos para nada es tontería) y que los de nuestro país, junto con Irlanda, están en mínimos (me remito al paréntesis anterior), tengo que manifestar mi profundo desacuerdo con tan docta opinión. Y estoy en contra por motivos puramente subjetivos: mi coche es un diésel.
Volviendo al tema del hilo: economía de izquierdas es un oxímoron para evitar decir fracaso y ruina.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 30 de noviembre de 2018

De récord

Cuando un político llega al poder, lo hace con unas expectativas, un programa, unas ideas que pretende llevar a la práctica. Aunque tenga una mayoría absoluta, o incluso un poder omnímodo, el choque con la realidad le forzará, transcurrido algún tiempo, a moderar sus pretensiones y darse cuenta de que la realidad no puede amoldarse a sus deseos. Es ley de vida.
Eso mismo ha pasado con el dctr Pdr Snchz, flamante (por decir algo) presidente del Gobierno de España. Pero en esto, como en tantas otras cosas, está batiendo todas las marcas: le dimitió un ministro antes de que transcurriera una semana desde su toma de posesión, la segunda antes de que pasara un mes, tiene a medio gobierno inmerso en pufos de diversa índole (económicos o tributarios en su mayor parte), una de sus ministras ha sido reprobada tres veces en medio año…
Y en apenas seis meses, Sin vocales ha admitido que sus planes de legislatura han empezado a fracasar. Dejando aparte el hecho de que la expresión es bastante suave (decir que están descarrilando de mala manera sería acercarse más a la realidad), en cualquier país decente, cualquier jefe de Gobierno decente disolvería el parlamento y convocaría elecciones generales. Pero él no, aunque los sondeos oficiales le den unos resultados de (relativo) ensueño.
Porque eso supondría arriesgarse a perder el helicóptero oficial, el avión oficial, el coche oficial y demás gabelas del puesto. Con lo que le ha costado alcanzarlo…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 29 de noviembre de 2018

La banca siempre gana

A comienzos de este mes el Tribunal Supremo falló sobre el tema de las hipotecas y quién debe pagar los gastos inherentes a las mismas… y se armó el follón.
Vaya por delante que a mí todo este asunto de reclamar dinero que se pagó en su momento me parece un solemne ejercicio de cara dura. Nadie obligaba a comprarse un piso, ni a pedir una hipoteca. Si lo comprabas y la firmabas, sabías lo que estabas firmando… o deberías saberlo, porque no creo que nadie se haya leído nunca la letra pequeña (ni la grande tampoco). Es más, estoy bastante seguro de que la gente dejaba todo el barullo en manos de una gestoría para ahorrarse dolores de cabeza.
Dicho lo cual, y recurriendo a la demagogia más maniquea, o al maniqueísmo más demagógico, se publicaron titulares como Gana la banca, el Supremo rectifica y obliga al cliente a pagar el impuesto de las hipotecas. Ante esto, las reacciones de la clase política fueron diversas.
Los populares, puede que por convicción, puede que por simple cálculo electoral (¿y a quién le importa, la verdad?) propusieron eliminar el impuesto de actos jurídicos documentados. Los suciolistos, en un ejercicio de esa incoherencia que les es tan típica, planearon aprobar cambios legales (¿qué se hizo con aquello de no legislar en caliente?) para que los particulares nunca tuvieran que volver a pagarlo (nunca es mucho tiempo, Pedrito). Los neocom azuzaron a las masas mientras callaban (pero en este mundo todo se sabe…) que apoyaron subidas del cincuenta por ciento en este impuesto en aquellas regiones en las que son determinantes (Echeminga en Aragón, por ejemplo).
¿Y, al final, qué pasó? Pues que, como estaba bastante claro, no hay ninguna manera de impedir que los bancos repercutan en los hipotecados los gastos que el Gobierno asegura que pagarán las entidades. Que el Congreso aprobó que los bancos pagarían, no sólo el impuesto, sino todos los gastos de las hipotecas (de que lo repercutirían luego en los clientes parece que no se percataron, estos lumbreras), algo en lo que separatistas, PSOE, Cs y PP se pusieron de acuerdo, con sólo los neocom desmarcándose… por insuficiente. Y que los magistrados del Supremo se mandaron los unos a los otros a hacer puñetas por la sentencia de marras.
Y es que, se pongan como se pongan, el título de esta entrada es una verdad como un templo.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 28 de noviembre de 2018

El bueno, el feo y el malo

El problema de aplicar a la cúpula fundadora dirigente neocom el título de la famosa película de Sergio Leone es que –dejando aparte el hecho de que ninguno de ellos resulta particularmente agraciado físicamente- el único papel que estaba claro era el de bueno, que iría a parar al becario ubicuo. Vale, bueno bueno no es, pero sería el menos malo de los tres, como el personaje de Clint Eastwood, que no era precisamente un ángel, pero por comparación con los de Eli Wallach y Lee van Cleef casi lo parecía.
Los papeles de feo y malo estaban más disputados. No porque los otros dos elementos no fueran feos y malos, sino porque el más feo era también el más malo. Despachado el economista coñazo, quedaron para el Chepas los dos calificativos, pudiendo renombrarse la película como El bueno y el feo que es malo. O, visto lo visto, El tonto y el feo que es malo.
Porque sólo cabe calificar de estulto a alguien que dice que en Venezuela se respetan los derechos y libertades de la oposición y que sus habitantes hacen tres comidas al día.  Luego se mete en la clásica jeringoza retroprogre, diciendo cosas como que el proceso político en Venezuela ha conseguido inmensos avances en una transformación de sentido socialista, inequívocamente democrática (vamos a pasar por alto el flagrante oxímoron), donde se respetan los derechos y libertades de la oposición.
Cuando se le exponen los hechos palmarios (como que en Venezuela la población ha bajado alrededor de 10 kilos en promedio en los últimos años), el becario ubicuo rechaza la cifra diciendo yo ese dato no lo tengo. No los he visto publicados en ningún sitio.
Renuncio a reproducir el resto de sandeces malvadas que farfulla este elemento y concluyo rebautizando la película como El malo, el peor y el pésimo. Dejo a criterio de mis lectores la asignación de papeles.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 27 de noviembre de 2018

Por sus actos los conoceréis

El ser humano es un animal bastante hipócrita. Consciente o inconscientemente, tiende a decir una cosa mientras que hace casi exactamente la contraria. Este comportamiento es especialmente significativo en los políticos: estén en el poder o en la oposición, prometerán poco menos que el paraíso en la tierra, mientras convierten este mundo en un infierno (para los demás). Por ello, es importante no fiarse de lo que dicen, sino de lo que hacen.
Tomemos como ejemplo el caso del acto que algunos partidos de centro o de derechas celebraron a comienzos de mes en la localidad navarra de Alsasua, donde hace tiempo una turba de terroristas atacaron a dos guardias civiles y a sus parejas. Hace año y medio, los neocom, junto a los miembros del PETA (Partido de ETA) y a los recogenueces, recibieron en sede parlamentaria a los familiares de los agresores para, según ellos, bajar la tensión. Los que apoyan a las fuerzas del orden, según ellos, lo que hacen es echar gasolina al conflicto. En una rara coincidencia con la verdad, Robotroll dijo que se ve la diferencia entre el tipo de política que nosotros representamos y la que representa Albert Rivera. Bien que se ve, en efecto, Echeminga.
Pero es que un partido teóricamente contitucionalista, como es el PSOE, se quitó la careta: su portavoz en la cámara alta dijo que quienes respaldaron el acto no habían conocido la amenaza socialista. Teniendo en cuenta que entre quienes lo respaldaron había víctimas muy significadas –todas lo son, desde luego, pero algunas son más conocidas que otras- de los ultraizquierdistas vascos, el mamarracho habría hecho mejor en cerrar la boca.
Como también lo habría hecho el número tres de los de la mano y el capullo, cuando, ante la exigencia de Alberto Rivera de que dctr Snchz destituyera al mamarracho antedicho, le respaldó, pidió discreción y manifestó que no se refería a las víctimas de ETA. Es decir, que el mamarracho habría querido decir algo como los que los respaldan pero no son víctimas de ETA no han conocido la amenaza terrorista. Teniendo en cuenta que toda España ha conocido la ameaza terrorista durante casi medio siglo, va a ser difícil saber a quiénes se referían en Ferraz, que para rematar la cosa dijo que el acto de las tres derechas en Alsasua aviva los conflictos.
Y es que del dicho al hecho hay un gran trecho…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 26 de noviembre de 2018

Algunos no parecen darse cuenta

Si algún efecto positivo ha tenido el golpe de estado perpetrado por los separatistas catalanes hace algo más de un año, ha sido el desacomplejar a una gran masa de españoles en relación con los símbolos patrios. Ya no sienten vergüenza de exhibirlos, y no parece importarles que según qué cretino de tres al cuarto les llame facha por hacerlo.
Los progres, en cambio, siguen a lo suyo, sin enterarse de lo que pasa más allá de su ombligo. Sólo así se explica que, tras sonarse los mocos con la bandera de España –algo que, no conviene olvidar, también hizo Ana Morgade hace tiempo-, Daniel Mateo se hiciera el sorprendido ante la reacción del público. Desde llamarle de todo menos bonito hasta solicitar el boicot contra el programa en que se emitió la ofensa a la enseña nacional –El intermedio, en La Sexta-, la cosa no cesó de aumentar. Y la llamada al boicot funcionó, porque las marcas que se anunciaban en el programa o con el memo empezaron a retirarse, en un goteo lento pero constante.
Otras figuras públicas, de las que no tienen pelos en la lengua, señalaron la hipocresía del personaje. Así, Frank Cuesta espetó al mamarracho ¿A que no tienes huevos de limpiarte el culo con una estelada?; naturalmente, el gracioso no los tenía, y no por miedo a coger alguna infección, sino a que le partieran su facha granujienta.
En un alarde de falta de hombría, el chistoso echo la culpa de todo a los guionistas del programa, algo en lo que le apoyó su ex pareja. Es cierto que la idea puede que no fuera suya, pero estaba en su mano el negarse a representarla. Cosa que no hizo (el negarse, quiero decir).
Y es que la pela es la pela… como están comprobando en el programa, a su pesar.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 25 de noviembre de 2018

Es ceñirse a la verdad, qué coño…

Siete siglos después del nacimiento de Cristo, los musulmanes invadieron Europa a través del estrecho de Gibraltar. Entraron, dicen las crónicas, porque uno de los dos bandos de la guerra civil que asolaba el reino visigodo de Hispania solicitó su ayuda. Y tanto les gustó la cosa que no se marcharon, sino que avanzaron y avanzaron hasta que los francos les detuvieron en Poitiers. De España costó echarles casi ocho siglos, pero se consiguió.
Siete siglos después de la invasión occidental, los musulmanes volvieron a invadir Europa, esta vez por el Este. Nadie les llamó, pero ellos vinieron. Y se quedaron cuatro siglos largos, hasta que el colapso del Imperio Otomano propició la desaparición del poder islámico en Europa.
Hoy, seis siglos después de la invasión oriental, los musulmanes vuelven a amenazar Europa. Nadie les ha llamado, pero como hace catorce siglos hay quienes les hacen el trabajo sucio so capa de una pretendida corrección política… para según con quiénes, claro.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, casi tan hediondo por sus resoluciones como el Constitucional español, ha sentenciado que decir que Mahoma era pedófilo no es libertad de expresión. Teniendo en cuenta que el DRAE define pedofilia como atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes, y que según algunas fuentes consumó el matrimonio con su esposa Aisha cuando ésta tenía nueve años, no veo de qué otra manera se podría calificar (sin entrar en juicios morales) la conducta de Mahoma. Algo que, por otra parte, nadie ha logrado demostrar que sea falso.
Sin embargo, el Tribunal parece pensar de otra manera, y señala que cuando se profieran expresiones que vayan más allá de los límites de una negación crítica y que puedan incitar la intolerancia religiosa, los Estados podrán, legítimamente, considerarlas incompatibles con el respeto con la libertad de pensamiento, consciencia y religión y, por tanto, ejercer medidas restrictivas proporcionadas.
El TEDH señala también que se trata de un caso que aborda una cuestión particularmente sensible y considera que las autoridades locales -refiriéndose en este caso a las austriacas- tienen un margen amplio para apreciar el caso", ya que están "en una posición mejor para evaluar que declaraciones son susceptibles de quebrar la paz religiosa en sus países.
Así pues, la cuestión no es si se puede decir o no según qué cosas, sino si alguien puede molestarse y cómo va a reaccionar ese alguien. Y como el Islam es la única de las tres grandes religiones monoteístas que se ha expandido casi exclusivamente por la fuerza, y la única también que parece considerarla un recurso legítimo, parece que el TEDH ha decidido bajarse los pantalones en esta cuestión.
O ponemos pies en pared o quizá esta vez necesitemos más de medio milenio para expulsar a los invasores.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 24 de noviembre de 2018

Cuando un tonto coge una linde…

Hace ochenta años, la izquierda antidemocrática perdió la guerra civil española. Francisco Franco se convirtió en Jefe del Estado y permaneció en el puesto casi cuatro décadas, muriendo anciano y en la cama (de muerte natural, como suele decirse). A su muerte, vencedores y vencidos de la guerra civil hicieron (en su mayor parte) un esfuerzo de reconciliación para pasar página y mirar adelante.
Treinta años después de la muerte de Franco, un miserable empezó a reabrir heridas que habían permanecido cerradas, promulgando leyes inicuas y avivando los fuegos del odio y el resentimiento (sarcásticamente, muchos de los que contribuían a alimentar la hoguera del rencor eran hijos, no de los vencidos, sino de los vencedores).
Lustro y medio después de que el miserable abandonara el poder, otro miserable con más ambición y menos escrúpulos decidió forzar las cosas un poco más, y anunció su propósito de exhumar los restos mortales (me hace gracia que teóricos ateos empleen esa expresión, pues implica que hay una parte del hombre que no es mortal) del Generalísimo del lugar donde llevan reposando casi medio siglo.
Ese miserable estulto, como en casi todo, funcionó (y sigue haciéndolo) en esto a golpe de improvisación, y así le va. La familia del Caudillo se ha opuesto desde el principio a los propósitos gubernamentales; cuando les han pedido que propusieran un lugar alternativo de enterramiento, han indicado el lugar donde reposan los restos de su hija y de su yerno… la cripta de la Catedral de la Almudena, en pleno centro de Madrid y a tiro de piedra de la Plaza de Oriente, donde tantas aclamaciones recibió el que fuera general más joven de Europa.
La vicepresidente del estulto miserable, una doctora en Derecho que acostumbraba a hablar en bragas por teléfono con sus interlocutores (la egabrense dixit) y que de Hacienda Pública sabe tanto como de física cuántica (es decir, menos que nada) ha dicho que obviamente, Franco no puede ser enterrado en la Almudena porque podría convertirse en un nuevo lugar de enaltecimiento del dictador (no dirán que no les avisé).
Buscando forzar la mano de la Iglesia (para exhumar al Caudillo hace falta el permiso de la familia, pero también de la Iglesia Católica, puesto que está enterrado en un templo), la doctora indocta viajó al Vaticano (saltándose el protocolo en el vestir, como es costumbre) y al terminar la entrevista con el dignatario que le asignaron (compadezco al pobre hombre) afirmó que habían hablado sobre el entierro en la Almudena y se había llegado a un acuerdo.
Como se coge antes a un mentiroso que a un cojo, aunque el cojo sea mujer y de Cabra, el Vaticano desmintió al gobierno del dctr Snchz en los dos puntos: en ningún momento se habló sobre el entierro en la Almudena y el acuerdo para enterrar a Franco no existe.
Buscando forzar la mano de una institución bimilenaria que ha sobrevivido, literalmente, a todo, el Gobierno amenazó a la Iglesia con impedir el traslado de Franco a La Almudena, intentando negar el ridículo tras el desmentido expreso del Vaticano. ¿Cómo? Mandando a la egabrense a ratificar que el acuerdo para impedir el traslado a la Almudena es así.
Mientras el gbrn confiaba en que el Sumo Pontífice evitara la inhumación de Franco en la catedral madrileña (como si el Santo Padre no tuviera cosas más importantes de las que ocuparse), el obispo de Gerona (ya se sabe que los sacerdotes catalanes, sea cual sea su jerarquía, suelen ser etimológicamente no católicos) intervino diciendo que Franco no debe ser enterrado en una basílica. Dejando aparte que llega cuatro décadas largas tarde, la Almudena no es una basílica es una catedral.
Y esa intervención no le sirve de nada, porque violando casi todas las leyes humanas (y algunas de las divinas), Sin vocales anunció que quería cerrar por ley los lugares públicos donde se exalte el franquismo (del comunismo no dice nada, aunque haya causado muchos más muertos durante mucho más tiempo… quizá porque lo necesita para mantenerse en la poltrona), incluida la catedral de la Almudena. Y hasta ahora.
Es decir, que la linde se acaba y el tonto sigue.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 23 de noviembre de 2018

El acabóse

El artículo 3 de la Constitución establece que el castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. A continuación añade que las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
Esos estatutos han dispuesto, en la mayoría de los casos, que el español (mal llamado castellano) quede orillado por esas lenguas regionales. Sin embargo, la Constitución es la norma suprema del ordenamiento jurídico (tiene gracia que esto no lo disponga la propia Constitución, sino que lo haga la Ley Orgánica del Poder Judicial, de 1 de Julio de 1.985), por lo que cualquier norma que vaya contra ella será automáticamente inconstitucional. Esto es así, por más que nadie haya tenido los santos dídimos de plantearlo en estas casi cuatro décadas, a lo que parece.
A lo que voy. En Cataluña, hablar en español es casi automáticamente convertirte en apestado. En los círculos oficiales, ya sean políticos o mediáticos, supone que te tilden poco menos que de facha. Lo que lleva a que cuando el alcalde de Medellín visita la televisión regional y es entrevistado, los lobotomizados periotontos se dirijan al edil iberoamericano en ese dialecto del occitano que se hablaba en Barcelona, y tenga que ser una indocumentada como la alcaldesa de la ciudad condal la que oficie, entre risas de estúpida, de traductora.
De mear y no echar gota, vamos. Y nunca mejor dicho, teniendo en cuenta de quién estamos hablando…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 22 de noviembre de 2018

Cuento de invierno

Cuando termino de leer un libro y me pongo frente al teclado para escribir unas cuantas líneas plasmando mi opinión, no suelo tener problemas para saber por dónde voy a tirar. Sin embargo, este libro se sale de los esquemas habituales.
Para empezar, parece una novela. Probablemente sea una novela, pero tiene mucho de cuento estirado. Muy estirado, y más en la edición española: con los generosos márgenes e interlineado que se gasta no es extraño que se alargue más de novecientas páginas, que con una edición más normal pienso que podrían haberse quedado fácilmente en la mitad.
Y en cuanto al tema… no resulta fácil decir cuál es el tema de la obra. A riesgo de resultar cursi, diría que es un canto de amor a la ciudad de Nueva York. A una Nueva York, en todo caso, no real, sino ideal, que con la verdadera coincide poco más que en la topografía.
Por otra parte, hay personajes que aparecen cinco minutos para luego desaparecer para siempre o, si aparecen, es cientos de páginas después.
En cualquier caso, un libro raro con el que no sabes a qué carta quedarte. Al menos, yo.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Porque lo dice ella, y punto

Es un rasgo común a todos los autócratas el erigirse en intérpretes de lo que piensa el común de los mortales bajo sus órdenes. Da lo mismo que sean dictadores confesos o sólo individuos con ínfulas de hacer su santa voluntad: extrapolan lo que dice su círculo más próximo y consideran que eso constituye la aspiración de toda la sociedad.
Da también lo mismo que el mandamucho en cuestión sea de izquierdas o de derechas. Tenemos un caso palmario en el de la actual alcaldesa de la Villa y Corte, que pone en boca de todos los madrileños lo que piden -que prosiga con el plan Madrid Central de manera inmediata y sin recortes de última hora- tan sólo veintiséis asociaciones. Naturalmente, esas asociaciones son del gremio retroprogre en su inmensa mayoría, o bien mamandurrieros del pesebre neocom. Y eso que ni siquiera ganaron las elecciones…
Venga, voy a hacer una encuesta entre mis familiares y concluiré que es aspiración de los madrileños que doña Rojelia se vaya a tomar por donde amargan los pepinos.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Quosque tandem…

La pretendida y autoconcedida superioridad moral de la izquierda les permite, a los que se proclaman de izquierdas (aunque, en algunos casos, vivan mejor de lo que nos gustaría vivir a muchos de los que nos declaramos de derechas), hacer muchas cosas sin mostrar sonrojo alguno.
Entre esas cosas se encuentra, por ejemplo, el criticar a dictadores de derechas mientras ensalzan, cuando no rinden directamente pleitesía, a dictadores de izquierdas. Por ejemplo, defender una cosa y la contraria y asegurar que ambas son ciertas y progresistas, estableciendo como eje sobre el que pivota el cambio de opinión el haber alcanzado la presidencia del Gobierno apoyándose en una caterva de golpistas, terroristas y totalitarios de salón. Por ejemplo, defender que el dinero público no es de nadie. O, por ejemplo, mentir descaradamente sobre Venezuela en un pleno municipal y, una vez pillada en renuncio, defenderse diciendo que es gratis atizar a una mujer joven y feminista.
Y desnudarse en una capilla católica también, a lo que parece, si eres joven y feminista (aunque te cases por todo lo alto en una finca privada). Por otra parte, joven… ¿hasta cuándo es joven, una feminista de izquierdas, mentirosa y displicente, soberbia y ofensiva?
Por saberlo, más que nada…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!