A poco que rasques, debajo de la piel de cualquier comunista encontrarás siempre a un totalitario.
Podrán decir que lo hacen por la revolución. Podrán decir que lo hacen por la gente. Podrán decir que lo hacen contra la casta. Podrán decir que buscan la democracia. Podrán decir que persiguen la igualdad. Podrán decir lo que quieran.
La realidad es que buscan que se haga su impía voluntad, y si no lo consiguen reaccionan con violencia. Como los neocom, que han respondido al psicópata de la Moncloa y sus anuncios sobre vivienda diciendo que ardan las calles.
Aunque sólo fuera una metáfora, ya sería terrible.

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