Si rascas un poco, debajo de todo marxista -y los socialistas lo son- te sale un dictadorzuelo, un autócrata, un liberticida.
Alguien que, en definitiva, pretende decidir
qué es lo que los demás deben decir, hacer, pensar, cómo deben vivir. La última
ocurrencia del psicópata de la Moncloa es obligar a que cada vivienda tenga dos plazas para bicicletas.
Que a los inquilinos de esa casa les guste o no montar en ese vehículo, o que se lo puedan siquiera permitir, le importa un carajo.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario