Dice el viejo adagio latino que equivocarse es de humanos. Una apostilla apócrifa señala que echarle la culpa a los demás de las propias equivocaciones es más humano todavía.
Y eso es lo que ha ocurrido con la invasión
de Ceuta por parte de decenas de millares de marroquíes. Para Napoleonchu,
la sincronización y la coordinación no provenían de la corte del moro
gurrumino, sino de lo que él denomina internacional reaccionaria europea.
Mientras, un diputado de la franquicia con
barretina del partido de la mano y el capullo ha ido un paso más allá, y ha
acusado a los líderes de PP, Vox y Alianza Catalana de ceder al chantaje marroquí -al menos reconoce que existe- y preferir vender a España que mantener
en la poltrona al psicópata de la Moncloa.
Proyección, creo que se llama eso en términos médicos.

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