Que la ley de la bajada de pantalones no era más que el precio que todos los españoles les pagamos a los golpistas catalanes para que el psicópata de la Moncloa pudiera seguir en el machito es algo que cualquiera con dos dedos de frente y ausencia de anteojeras ideológicas debería ver.
Y lo demuestra -admito la posible existencia de
un sesgo de confirmación- el hecho de que indulten a personas relacionadas con
el tema pero que han sido condenados por otros delitos, como la corrupción (que
la legislación europea no permitiría que cayera dentro del ámbito de la bajada
de pantalones). Que el psicópata de la Moncloa pide que tengamos absolutamente
claro que el indulto no tiene nada que ver con posibles apoyos a los
presupuestos generales del Estado no es sino una confirmación de lo anterior.
Excusatio non petita…

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