El psicópata de la Moncloa puso a Golpe Pumpido al frente del Tribunal Prostitucional para que dijera que se adecúan a nuestra carta magna todas y cada una de las tropelías que el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer perpetrara para seguir detentando el poder.
Lo malo (para ellos) es que hace ya cuatro
décadas que la Nicolasa dejó de ser la cúspide de nuestro ordenamiento
jurídico, ya que por encima se encuentra el Derecho comunitario. Lo malo (para
ellos) es que, aunque el nada cándido Cándido le garantice al psicópata
la constitucionalidad de la cesión a Cataluña del control de la inmigración,
hace falta el voto de la mayoría de nuestra corte de garantías.
Y quizá no todos anden tan ayunos de escrúpulos como los dos antes mencionados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario