viernes, 23 de junio de 2017

Reflexiones sobre el sistema electoral británico

Hace un par de semanas se celebraron las elecciones legislativas en el Reino Unido. Me hacía bastante gracia el hecho de que los comentaristas, probablemente sin tener demasiada idea de cómo funcionan las cosas al otro lado del Canal, dijeran que si hace unos meses los conservadores aventajaban en más de veinte puntos a los laboristas, o que si, conforme se desarrollaba la campaña electoral, Corbyn había ido recortando el terreno a May hasta quedar a menos de media docena de puntos.
Es evidente que si se pierde por veinte puntos es muy difícil ganar en las elecciones, por no decir imposible; y lo es aquí, en el Reino Unido, en la China comunista y hasta en la otra. Pero es menos claro que, cuando la diferencia en votos globales es escasa, el que haya obtenido más vaya a ser el vencedor, o que lo sea por tal o cual margen. Y ello se debe al sistema electoral británico, que guarda ciertas similitudes con el francés y hasta con el estadounidense en las elecciones presidenciales (de eso hablaré más tarde). A ver si me explico.
Para las elecciones a la Cámara de los Comunes, el Reino Unido se divide en seiscientos cincuenta distritos uninominales, en los que rige la regla de que el que gana, aunque sea por un solo voto, obtiene el escaño (o, como dirían en el país del té con pastas, the winner takes it all, aunque eso también sea una canción del grupo sueco ABBA). Llevando la exageración al absurdo, si un partido ganara en todos y cada uno de los distritos por un solo voto de diferencia, y sólo hubiera dos formaciones, obtendría todos y cada uno de los escaños de la cámara… habiendo obtenido únicamente seiscientos cincuenta votos más que su rival que, a pesar de obtener (voto arriba, voto abajo) la mitad de los sufragios se quedaría a dos velas (a ninguna, más bien).
Naturalmente, esto nunca ha ocurrido. Lo que sí ha ocurrido en varias ocasiones (es algo de lo que me enteré en segundo de carrera, hace casi treinta años, y desde entonces no lo he olvidado; no tengo los datos a mano, y no me apetece buscarlos en Wikipedia -lo he buscado, de cualquier manera, y no lo he encontrado- ni tampoco posponer esta entrada) es que un partido ha sido el primero en número de escaños siendo el segundo en número de votos. Yo suelo decir que es como si un equipo (de fútbol, de baloncesto, de lo que sea) gana por la mínima y pierde por goleada: podrá ser campeón con más tantos en contra que a favor.
Algo parecido a lo que he dicho ocurrió en las últimas elecciones presidenciales estadounidenses. En la mayoría de los estados rige la norma citada (la cancioncilla de los suecos, ya sabéis), por lo que, aunque Hillary Clinton obtuvo más sufragios directos, Donald Trump consiguió más miembros del consejo electoral y, a la postre, la presidencia del país.
En cuanto a los franceses, allí también tienen distritos uninominales, sólo que hay una segunda vuelta para aquellos casos en los que ningún candidato obtenga la mayoría absoluta en la primera, pasando los dos más votados. Por eso, la representación parlamentaria del Frente Nacional (un uno por ciento, creo) es muy inferior a su procentaje de votos (creo que algo por encima del veinte por ciento): en la primera vuelta les votan sus simpatizantes, y en la segunda… también; lo malo es que todos los demás votan al otro, sea quien sea, por no votarles a ellos. De momento.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 22 de junio de 2017

Un listo mu toooooooonto

Hablaba yo ayer de los tres rasgos que se concitan en las primeras figuras (en general) del Barça de los últimos tiempos. Si a Rosell puede suponérsele la estulticia al decir lo que dijo, al defensa central del primer equipo de la sección de fútbol, bautizado por mí comoShakiro, puede considerársele muchas cosas, pero no estúpido; al menos, no en el sentido de inteligencia en general.
No, Piqué es un tío inteligente. Bastante soberbio, como la mayoría de la plantilla que ha servido a las órdenes del calvo melifluo, y precisamente por ello con un punto de desfachatez que le pueden impulsar a decir cosas del estilo usted no sabe con quién está hablando cuando le ponen una multa (al coche, no deportiva).
El tema al que me voy a referir es, bastante previsible, el de los pitos que de tiempo para acá viene recibiendo en muchos campos de España cuando salta al campo con la camiseta de la selección española. Según él (y la prensa afecta, y los atontaos… y de una y otra cosa hay mucho en el ramo de la prensa deportiva), le pitan por ser del Barcelona, o porque los que le pitan son del Madrid o –esta es la última- le pitan por culpa precisamente de la prensa (esto lo dijo hace un par de semanas, al jugar en la Nueva Condomina con el combinado nacional).
Ninguna de las tres razones es cierta: la primera, porque entonces pitarían a Busquets, Iniesta o cualquier otro jugador culé que saltara al campo; la segunda, porque (ya le gustaría a los merengues) entonces el Madrid sería el club con más simpatizantes y mejor repartidos de toda España; y la tercera porque, como he dicho, la prensa deportiva española (había puesto españoña, y a punto he estado de dejarlo, porque la palabrita tiene gracia… ya le encontraré uso, ya) es más bien filobarcelonista que culefóbica.
No, Gerardo, no. No te pitan por esas razones, ni siquiera por tus gracias a costa del Madrid cuando vosotros ganabais y ellos perdían. Tampoco porque seas secesionista, o tibio incluso en la materia. Lo hacen porque, a diferencia de la inmensa mayoría de tus compañeros, incluso de la mayoría de tus compañeros de club, cuando te enfundas la elástica nacional no olvidas qué club es el que te paga. Cuando juegas con y por España, eres primero y más culé que español. Por eso te pita la gente.
Tan inteligente que eres y todavía no has caído…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 21 de junio de 2017

De fama mundial, dice

En lo referente a la mayoría de las personas relacionadas institucionalmente con el Fútbol Club Barcelona, y en concreto con la sección que da nombre a la entidad (siempre hay excepciones como Carlos Puyol, un caballero dentro y fuera del terreno de juego… ya podría aprender más de uno), creo que hay tres factores concurrentes –en diversas proporciones según de quién hablemos- que explican muchos de los dichos y hechos de esas personas: soberbia, estulticia y desfachatez. Una combinación peligrosa donde las haya para el que la padece, pero que da lugar a situaciones de lo más cómicas para los demás.
Tomemos el caso del (de momento) penúltimo presidente de la entidad, Sandro Rosell, actualmente entre rejas. El caballerete ha pedido la excarcelación alegando que no hay riesgo de fuga porque es conocido en todo el planeta (y parte del extranjero, le faltó añadir).
¿Soberbia? ¿Estulticia? ¿Desfachatez? ¿Varias o todas las anteriores, y en qué proporción? Es difícil de determinar qué ha movido al culerdo a hacer semejante solicitud. Por esa regla de tres (lo de que es conocido en todo el planeta vamos a darlo por bueno, aunque yo diría que habrá muchísima gente que no tendrá ni refitolera idea de quién es este chisgarabís), debería haberse liberado a Al Capone mucho antes de su excarcelación por enfermedad, pues era igualmente conocido en todo el mundo mundial.
Si yo fuera su señoría, no sólo no excarcelaba a este individuo, sino que incluso solicitaría su extradición, porque es más que evidente que está en la Luna…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 20 de junio de 2017

Los progres, ese cáncer

Amancio Ortega es lo que los anglosajones denominan un self-made man, un hombre hecho a sí mismo. desde los orígenes más humildes ha logrado escalar, a base de tesón, trabajo duro y buen olfato, hasta alcanzar el podio de los más ricos del planeta. El dinero no le ha venido caído del cielo, sino que ha tenido que sembrar y cosechar, sembrar y cosechar.
Amancio Ortega es, también, un gran hombre (y, como todos los grandes hombres, tuvo detrás a una gran mujer, su difunta primera esposa). Alguien que no parece haber olvidado de dónde viene, y que no vive encerrado en su torre de marfil ni se limita a disfrutar del dinero que ha ganado honradamente con su trabajo. Tendría todo el derecho del mundo a hacerlo, y nadie podría reprochárselo (aunque más de uno y más de dos lo harían), pero no lo hace. Parece querer devolver a la sociedad parte de lo que ha obtenido, y no son extraños ni infrecuentes los donativos (proporcionales a su fortuna) para tal o cual buena causa.
Claro, que siempre hay ignaros cuyo sectarismo les impide aceptar esas muestras de generosidad (¿la envidia, quizá?). Así, tras realizar la Fundación Amancio Ortega una donación de trescientos veinte millones de euros (algo más de cincuenta mil millones de las antiguas pesetas) para la lucha contra el cáncer y la adquisición de equipos de última generación, no han faltado los papanatas que, amparándose en una supuesta dignidad, han rechazado el regalo (la limosna de millonario, la ha denominado el partido neocom). Los primeros, los progresistas aragoneses, cazurros ellos. Sus palabras no tienen desperdicio:
Nuestra comunidad no tiene que recurrir, aceptar, ni agradecer la generosidad, altruismo o caridad de ninguna persona o entidad. Aspiramos a una adecuada financiación de las necesidades mediante una fiscalidad progresiva que redistribuya recursos priorizando a la sanidad pública.
Lo primero que debe hacer el Gobierno de Aragón es instaurar medidas para recuperar el derecho universal a la salud perdido desde el 2012. Y solucionar urgentemente las carencias que desbordan centros y profesionales, falta de material, bajas que no se reponen, cierres de camas o el fraude de las listas de espera.
Me limitaré a comentar que el derecho universal a la salud no parece en peligro. Quizá se refieran al derecho universal a la atención sanitaria, o a la sanidad para decirlo en una palabra. Y a quien deberían reclamárselo es a sus correligionarios progres, que llevan ya medio mandato rigiendo los destinos de la comunidad autónoma.
Tampoco tiene desperdicio lo que han dicho sus equivalentes canarios (desconozco si una hora antes o no):
Desde la dignidad del pueblo canario, nuestra comunidad no tiene que recurrir, aceptar, ni agradecer la generosidad, altruismo o caridad de ninguna persona o entidad. Menos aún de quien siendo el mayor accionista de una de las mayores empresas y fortunas personales del Estado tendría que demostrar no su filantropía sino su obligación de contribuir al erario público de forma proporcional a sus beneficios y en la misma proporción que el resto de los contribuyentes.
Esperemos que sepan de sanidad más que de fiscalidad, porque los muy cretinos (en una flagrante incoherencia con sus compañeros de la zona del Ebro) hablan de proporcional y no de progresividad (estos no son más tontos porque no entrenan). Seguro que el señor Ortega les habrá agradecido esa propuesta de tener que pagar menos impuestos.
Ahora en serio. Quienes sí han agradecido la generosidad del empresario gallego han sido las asociaciones de enfermos de cáncer y los propios enfermos individualmente. Ellos, y no esos desgraciados a los que se les llena la boca rechazando regalos, son quienes de verdad sufren la enfermedad, y quienes de verdad agradecen cualquier ayuda en la lucha contra la misma, venga de donde venga.
En cuanto a si esa donación desgrava o no, cosa que los supradichos cretinos parecen no mencionar (hasta para eso son cortos de miras)… ¿y qué?
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 19 de junio de 2017

Hala, Madrid

No soy del Real Madrid aunque, como suelo decir con cierta frecuencia (sí, lo sé, tiendo a repetirme, y más en la vida cotidiana), he devenido promadridista a fuerza de ser antibarcelonista.
Viene esto a cuenta porque me alegré de que el club de Chamartín ganara la máxima competición europea de clubes por duodécima vez. Alegría que parece que no es compartida por algunos de los jugadores de sus dos eternos rivales, esto es, el Atlético de Madrid y el Fútbol Club Barcelona.
De estos últimos no cabía esperar otra cosa. Debe ser la única entidad deportiva del mundo que, gane o pierda, vive en función de su eterno rival. Y el resquemor existe, como lo demostró su defensa central, un tío al que le reconozco la inteligencia (en abstracto) al igual que le reconozco su incapacidad para quedarse callado (será que debe creerse el centro del Universo y parte del extranjero), que preguntado sobre el partido de marras contestó que cuando veáis al Barcelona hacer una rúa por una Copa del Rey podréis decir que el Madrid tiene un ciclo importante. Es decir, y tomando al pie de la letra las palabras del Shakiro, da lo mismo qué resultados hayan obtenido los merengues, o incluso que no hayan obtenido título alguno: la única condición para que el Madrid tenga un ciclo importante es que los culerdos celebren por todo lo alto la consecución de una Copa de Su Majestad el Rey.
En cuanto a los colchoneros, parece que se están contagiando de la mala educación del otro equipo rayado, ya que, cuando se cruzaron, el delantero del equipo del Manzanares (hasta que se muden) evitó felicitar al defensa central del Madrid.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 18 de junio de 2017

Despatarreeeeeeee

Ya dije hace unos días –no por primera vez, al igual que ésta, ¡ay!, me temo, no será tampoco la última- que los neocom se presentaron al público y llegaron al poder (afortunadamente, poder local de momento) proclamándose como los representantes de la gente y diciendo que trabajarían por los verdaderos intereses de esa gente a la que se blasonaban de representar. Añadía que, una vez aposentados en las poltronas, a lo que se han dedicado, en el menos malo de los casos, es a satisfacer sus particulares obsesiones y manías (y no, no me refiero a andar colocando a todos los familiares y conocidos que pueden, aunque de eso también hay algo).
Y si hace días hablaba de los semáforos con faldita (entre otros), hoy toca hacerlo de lo que se llama el despatarre masculino, esto es, a sentarse (los varones) con las piernas abiertas, en lugar de cerradas. Las (y los, que también los hay, aunque sea de boquilla, como luego diré) feminazis dicen que esto es una agresión machista y que debe ser erradicado.
Para empezar, el término es, desde su propia concepción original, feminazi. Porque la idea viene del inglés, donde el término empleado es manspreading. Pero desde que saltó la noticia me he dedicado a observar a mi alrededor (no obsesiva ni compulsivamente, tengo cosas más importantes que hacer… casi cualquier cosa es más importante, en realidad), y he comprobado que las mujeres también se despatarran, por lo que podría hablarse de womanspreading.
Pero es que, además, los hombres (varones) tenemos algo ahí abajo que nos dificulta el tener las piernas juntas, no digamos ya cruzadas (y lo dice alguien que, a pesar de frisar casi el medio siglo, sigue manteniendo una relativa flexibilidad, aunque hacer la postura del loto ya no me resulte tan sencillo como antes), por lo que, como en tantas otras cosas, el feminazismo pretende ir contra natura.
Ojo, que no digo que los varones tengamos bula para despatarrarnos porque está en nuestra constitución. Pero entre el apretar inhumanamente los innombrables y montar una campaña de señalización en el transporte público con el temita de marras hay un término medio. Máxime, cuando si uno observa a los representantes (masculinos) de la ideología que está detrás de esta memez (Junior, Pesetero, Er-rejón y tantos -y tontos- otros) ve que su postura natural es el despatarre, como diciendo aquí estoy yo porque yo lo valgo, y voy a hacer a mi chati mi número dos (aunque les joda que se lo digan, a él y a la chati).
¿Sabéis qué? Mejor hablamos de humanspreading y lo dejamos en tablas. O no hablamos de ello en absoluto.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 17 de junio de 2017

Que se joda, es la política

Hace tiempo salió el tema de quién sería el candidato neocom en las próximas elecciones municipales, a celebrar dentro de dos años aproximadamente (eso, si los neocom no toman el cielo al asalto y suspenden todas las elecciones por decreto, que es lo que les gustaría), para la capital del Reino, puesto que se daba por hecho, y así creo recordar que lo manifestó la propia interesada, que doña Rojelia no repetiría a la cabeza de la lista electoral.
Sin embargo, parecería que los neocom se están repensando la cuestión (uno no les cree capaces de pensar siquiera, no digamos ya de repensar algo), puesto que ahora consideran como su mayor escollo el convencer a la juez en excedencia. Como alternativas se plantean, bien al portavalijas de Ma’ Chacón (gafe reconocido, que jode aquella lista en la que se presenta), bien a Pesetero.
Desde mi punto de vista, hagan lo que hagan están jodidos. Hace dos años la comunista ex abogada (lo escribo así para que no quede duda de que comunista lo fue, lo es y lo será), ex juez y defraudadora del fisco podía engañar a los incautos (de hecho, tengo conocidos que la votaron convencidos de que Carmena no es Podemos) con ese aspecto de abuelita Paz que se gasta. Pero dos años sometido al escrutinio permanente del público dejan al descubierto las miserias de cualquiera, máxime cuando son tantas y tan gordas. En cuanto a los otros dos precandidatos, creo que la simpatía que pueden despertar en los no simpatizantes (valga el retruécano) es descriptible y tendente a cero.
Y a todo esto, ¿qué dice la interesada? Pues que es una señora muy mayor, molesta con el debate sucesorio y que hablará cuando falten seis meses… y aquí, me remito al título de la entrada de hoy.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 16 de junio de 2017

Pues claro que sí, Rafa, pues claro que sí

No conozco de primera mano la catadura moral de los políticos allende nuestras fronteras, pero apostaría, sin demasiado temor a perder, que debe correr, en general, pareja a la de los representantes patrios: manifiestamente mejorable tirando a regular.
Esto es especialmente cierto en lo que toca a la sinceridad hacia ellos mismos. No es que hacia sus rivales políticos sea otra cosa, pero tienden a decir las del barquero en relación con sus adversarios; los de derechas, por lo común, quedándose cortos (el maricomplejinismo), y los de izquierdas cargando las tintas (la autoatribuida superioridad moral de la izquierda).
Todo lo anterior vale si tienen tiempo para pensar lo que dicen. Si reaccionan sobre la marcha, en cambio, y como todo ser humano –sí, los políticos lo son, aunque a veces no lo parezcan-, tienden a decir lo que piensan, en el sentido de que dicen lo que les pasa por la cabeza.
Valga toda esta perorara introductoria para entrar en materia, con las declaraciones hace diez días del portavoz popular en el Congreso de los Diputados, cuando dijo que la oposición se ha conjurado, con la comisión de investigación sobre la (presunta) financiación ilegal del PP, para buscar la disolución de ese partido.
En mi opinión, está completamente en lo cierto, sobre todo en lo que se refiere a izquierdistas y partidos regionales. ¿Por qué? Porque, mal que bien, el partido de la gaviota (o el charrán, o lo que sea) es lo único (con representación en las instituciones, como suele decirse; el día que Vox llegue a las mismas, será otro cantar) que se opone a las fuerzas que quieren destruir España. No siempre ni en todas partes; pero es que los demás, ni eso.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 15 de junio de 2017

Mariconadas, las justas

Los neocom españoles –podemitas, mareados, convergencientes (para diferenciarlos de los ahora transmutados convergentes) y demás compañeros mártires- saltaron a la palestra y se encaramaron a las instituciones clamando contra una supuesta casta que miraba sólo para sí y que no se preocupaba de la gente. Ellos, en cambio, eran distintos: cuando gobernaran (no si lo hacían: como todos los de izquierdas, se consideran investidos de una legitimidad de origen que, según algunos, les haría hasta genéticamente incapaces de delinquir) lo harían pensando en las verdaderas necesidades de la gente, esa masa heterogénea e indeterminada de la que, según ellos, provienen y a la que, según ellos, dedican sus desvelos.
Nada más lejos de la realidad. Parafraseando a Jerry Lewis en El ceniciento, los cuadros dirigentes neocom no son gente, sino personas, e incluso personas de lo que se ha llamado tradicionalmente familias bien (descansa, Carolina…). Eso, en cuanto al origen. Porque en cuanto al destino de sus políticas, tampoco es que se ocupen demasiado de la gente ni de sus necesidades más acuciantes. Tenemos, por ejemplo, al primer edil de la capital maña, que carga al erario público sus gastos en gomina; o a la regidora de la Ciudad Condal, la simpar Bruja Piruja, que parece decidida a conseguir que la urbe cuyos destinos rige deje de ser un reclamo turístico (de qué va a vivir entonces la gente que no sea de su gente es harina de otro costal); o, finalmente, la inefable juez en excedencia que aposenta sus (presumo) ajadas posaderas en el escaño del alcalde de la Villa y Corte, esa a la que yo llamo doña Rojelia (y que me perdonen el guiñol y su ventrílocua dueña).
Esta última, con motivo de la celebración de las fiestas del orgullo no heterosexual (originalmente llamadas del orgullo gay, pero hoy ampliadas a lesbianas, transexuales, bisexuales y, con tiempo, a las otras varias docenas de identidades u opciones sexuales que, por lo visto, existen desde los tiempos de Adán y Eva –o del Homo antecessor y su pareja, fuera ésta del sexo que fuera-… y el común de los mortales sin enterarse), ha decidido destinar veintiun mil setecientos cuarenta y siete euros para lo que denomina semáforos inclusivos, igualitarios y paritarios en Madrid. O, dicho de otra manera, en cambiar a los muñequitos tradicionales por otros con falda (qué antigua, pensar que las mujeres sólo visten falda y que sólo las mujeres visten falda… ¿no sabe de la existencia de, por ejemplo, Escocia?), o por dos muñequitos con pantalones (o en pelotas, vaya usted a saber: andando por ahí Rita Maestríper, todo es posible), o por dos muñequitos con faldas.
Se echa de menos, en todo caso, un semáforo en el que aparezcan dos muñequitos, uno con falda y otra sin ella. Aunque resulte retrógrado, casposo, facha y hasta heteropatriarcal…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 14 de junio de 2017

Erre que erre

Acostumbrados a mirarse el ombligo en sus ínfulas secesionistas, los necionanistas catalanes no parecen prestar atención a las reacciones que provocan en el resto del mundo (que no, no se acaba en los Pirineos). Y dichas reacciones oscilan entre la rechifla y el desdén, cuando no la abierta oposición (porque el dar apoyo a Menos, Cocomocho y demás compañeros mártires supondría alentar movimientos parecidos dentro de los propios países: los casos más evidentes serían Francia o el Reino Unido).
Y lo que he dicho en relación con los demás países cabe también aplicarlo a las organizaciones internacionales: así, la Comisión de Venecia (ente del que no tenía noticia hasta la fecha, al menos con esa denominación) ha respondido a una carta de Cocomocho en la que, con sus mentiras y medias verdades habituales, exponía que había intentado llegar a un acuerdo con el Gobierno para celebrar un referéndum de autodeterminación, que Rajoy se negaba a negociar y que en cualquier caso, la consulta se iba a celebrar.
El presidente de la Comisión agradeció a Cocomocho que le informase, aseguró que tomaba nota (probablemente del tipo si llama este tío de nuevo, que le digan que estoy reunido) y le advirtió lo siguiente:
Usted es, sin duda, consciente de que no sólo el referéndum como tal, sino también la cooperación con nuestra Comisión, tendrán que llevarse a cabo de acuerdo con las autoridades españolas. También quiero subrayar que la Comisión de Venecia, cuyo nombre oficial es Comisión Europea para la Democracia a través del Derecho, ha enfatizado constantemente la necesidad de que cualquier referéndum se lleve a cabo con pleno cumplimiento de la Constitución y la legislación vigente.
Según la información de La Vanguardia, el consejo de gobierno autonómico encajó el varapalo con cierta satisfacción (debe ser la vena masoquista) y como si fuera un reconocimiento del conflicto catalán. Conflicto que hasta yo estoy dispuesto a reconocer: los secesionistas catalanes no paran de dar la vara con mentiras, delitos y reclamaciones imposibles.
Y si fuera de sus fronteras (regionales) las cosas pintan bastos, dentro las cosas no les van mejor: los funcionarios designados para formar parte de la mesa de contratación de las urnas exigieron una orden por escrito que no les fue entregada, de modo que se negaron a participar en el trámite del concurso (ante el plante, la consejera de Gobernación tuvo que recurrir a cargos de confianza política del departamento para que asumieran el papel de los funcionarios); Germán Gordo, parlamentario regional de Juntos por el Sí, exconsejero de Justicia y gerente de CDC entre 2005 y 2010, se resiste a dimitir, tal como le exige el PDeCAT (con lo que hunde el intento de los nuevos convergentes por desmarcarse del pujolismo y la corrupción); y, para remate, el pacto nacional por el referencum no avaló la consulta y se disolvió.
Vamos, que estos montan un circo y les crecen los enanos. Menos Jorgito Polluelo, claro, que ya no está en edad de crecer…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 13 de junio de 2017

Depende de según cómo se mire

Una semana antes de las elecciones legislativas en el Reino Unido, los radicales musulmanes (porque eso es lo que son, radicales, y eso es lo que se proclaman, musulmanes; así que vamos a dejarnos de pamemas y paños calientes) volvieron a atentar, esta vez (de nuevo) en Londres.
En un gesto que le honra, la entonces y todavía (de momento) primera ministro, Teresa (qué manía en pronunciar Cirisa) May garantizó que las elecciones se celebrarían el Jueves siguiente (visto lo visto, quizá hubiera debido suspenderlas), y proclamó que hay demasiada tolerancia hacia el extremismo. Según de qué signo, matizaría yo esa afirmación.
Porque los racistas, los xenófobos, los ultraderechistas y los supremacistas no son tolerados en absoluto por la izmierda bienpensante. En cambio, los comunistas, los islamistas (cuando no matan), los judeófobos y las feminazis, grupos igualmente extremistas, sí que son tolerados.
Así que depende quién, cómo, cuándo y dónde.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 12 de junio de 2017

Pienso mal y acierto… a medias

Ayer, cuando terminó el partido de la final individual masculina de Roland Garros, que ganó Rafael Nadal, comenté en voz alta a mi padre: me pregunto si los periódicos deportivos catalanes pondrán en portada este partido o comentarán que la sección de canicas del Barcelona ha ganado la final del barrio.
Pues bien, mientras que Mundo Deportivo tiene como noticia principal de portada la gesta del manacorí, Sport sólo le dedica una franjita en la parte de arriba, mientras que la parte del león se la lleva una noticia llamada Motín Verrati.
Que seguro que es muy conocido en su casa, sobre todo a la hora de comer…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

A quién se le ocurre…

Los políticos neocom estaban tan acostumbrados a que sus mamarrachadas no tuvieran repercusión que ahora, metidos de hoz y coz en el mundo real, uno no sabe si reírse de ellos o echarse a llorar.
Tomemos, por ejemplo, el caso del inefable (porque las palabras se quedan cortas para describirlo) alcalde de Cádiz, ese sujeto bautizado –porque creo bastante seguro que haya sido cristianado- José María González y conocido como Kichi. Resulta que un político tan teóricamente aconfesional (lo que en España, si eres de izquierdas, suele equivaler a ser furibundamente anticatólico) preside un consistorio que ha concedido la medalla de oro de la ciudad a la Virgen del Rosario, patrona de la localidad. Requerido sobre las razones de tal concesión, el profesor –que no maestro- devenido primer edil aludió a las seis mil firmas que solicitaron dicha distinción.
Pues bien, el pastafarismo, haciendo alarde de una capacidad de convocatoria que no parece corresponderse con el (digo yo que escaso) arraigo que pueda tener esa confesión en la piel de toro, ha logrado reunir siete mil para que se conceda parejo honor a su deidad, el Monstruo Espagueti Volador.
No le arriendo yo la ganancia al equipo de gobierno de la tacita de plata, no…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 11 de junio de 2017

Eso quisieran ellos

La escalada en el asunto del secesionismo catalán sigue adelante. La penúltima de Cocomocho fue retar a Rajoy que dijera si usará la fuerza contra Cataluña.
En esta frase, que ignoro si se corresponde exactamente con las palabras del presidente del consejo de gobierno de la comunidad autónoma hay dos partes. Y las dos merecen una cierta consideración. Vamos a ello.
La primera es la del uso de la fuerza. En una democracia, en un Estado de Derecho, es precisamente el Estado el que tiene el monopolio de la fuerza (según escribo me viene a la cabeza el caso de la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, el tan famoso derecho a llevar armas; aunque entiendo que podría interpretarse en el sentido de defenderse de un Estado que se extralimite en sus funciones), y el que decide cómo, cuándo y dónde emplearla. Y si una parte del Estado comete delito de sedición, puede que, en efecto, no haya otra manera de reconducir la situación que el uso de la fuerza.
Por otra parte, está el uso de la expresión contra Cataluña. Si el presidente del Gobierno de España decide recurrir al uso de la fuerza –cuerpos de seguridad del Estado, Fuerzas Armadas…-, no será contra Cataluña, sino contra los que quienes, arrogándose la representación de todos los catalanes (lo que quizá sea exacto desde su punto de vista, puesto que no consideran catalanes a los que no piensan como ellos), parecen estar dispuestos a seguir avanzando hacia el precipicio hasta despeñarse.
Para finalizar: eso quisieran ellos, que el Estado empleara la fuerza. A ojos de sus fanatizados seguidores, les convertiría en mártires (incruentos, que las cosas ya no son como en tiempos de Nerón o Diocleciano… salvo para el caso del Daesh, claro).
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 10 de junio de 2017

Suciotontos

A pesar de la proclama del revivido Sin vocales de estar al lado del Gobierno ante el desafío secesionista catalán, los de la mano y el capullo no han tardado ni cinco minutos en volver a las andadas, esto es, por donde solían, esto es, a expeler el aire por la boca sin más efecto que producir ruido.
En efecto, tras la conversación entre Sánchez y Rajoy, el portavoz parlamentario aclaró cuál es la postura del PSOE ante el desafío separatista: aboga por espacios de encuentro en Cataluña, en lugar de medidas coercitivas.
Si se trata de proponer espacios de encuentro, yo me permito sugerir uno: la sala de un tribunal. El Superior de Justicia de la comunidad autónoma, por ejemplo.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 9 de junio de 2017

Ir a por lana y…

Pablo Manuel Iglesias Turrión, Junior para los lectores de este blog… A propósito, ¿véis por qué me suelo referir a él con el mote que (creo) yo mismo acuñé, en lugar de emplear su nombre completo? Son seis pulsaciones contra veintinueve (sí, las he contado), aproximadamente una quinta parte. Una sola vez puede no ser mucho, pero teniendo en cuenta que el muchacho aparece por aquí con cierta frecuencia, al cabo del tiempo supone un ahorro considerable.
A lo que iba. El mamarracho de la coleta es un individuo con un ego considerable, podríamos decir que del tamaño de una catedral gótica. Y ojito, que no es que lo diga yo, es que lo afirmó él mismo con todo el desparpajo del mundo. Por supuesto, sin la referencia arquitectónica católica, que él, a buen seguro, consideraría cutre, fachosa, casposa y quién sabe cuántos epítetos denigrantes más. Si él tuviera que hacer una comparación, diría que su ego es del tamaño de la mezquita Masjid al-Haram, o de la altura del Salto Ángel.
Es, pues, uno de esos tipos que se cree mierda y no llega a pedo, que tiene que ser el niño en el bautizo (laico, por supuesto), la novia en la boda (civil, cómo no) y hasta el muerto en el entierro. Y claro, tanto afán de protagonismo a veces tiene consencuencias indeseadas…
…como que vayas a saludar a los taxistas en huelga (en realidad, a salir en la foto, que es lo que le priva) y recibas un huevazo en toda la chochola.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 8 de junio de 2017

Bocachancla

Ya dije hace unos días que, para lo leído y estudiado que se supone que es (tiene, al fin y a la postre, un doctorado y una licenciatura), Junior exhibe, en bastantes temas (Historia de la Filosofía incluida, pero esa es otra historia), una ignorancia de dimensiones, no planetarias, sino galácticas e incluso cósmicas.
Es eso o suponerle una desfachatez inmensa, una jeta cuya dureza alcanzaría proporciones diamantinas. O una sutileza de la que no le creo capaz, porque su soberbia, por él reconocida, le hace ser más bruto que un arao en lo que a decir lo que se le pasa por la cabeza se refiere.
Valgan todos estos circunloquios para presentar la declaración que es el tema de esta entrada: la afirmación del líder neocom de que un referéndum unilateral es una movilización legítima. Si nos atenemos a la pura letra de la frase, habría que matizar que según cómo, cuándo y dónde. Y claro, si entramos en matizaciones nos apartamos de la mera literalidad de tan tajante proclama para entrar en lo que don José Ortega y Gasset llamaría las circunstancias de la misma.
Y esas circunstancias son España y el momento actual. En tal caso, por muy legítima que fuera la opción del butifarrendum, sería, es y probablemente será, total y completamente ilegal. Porque la democracia no se fundamente en el ejercicio del derecho al voto, como sostienen machaconamente los necionanistas de la barretina, sino en el imperio de la Ley, al que todos, del Rey abajo, están sometidos. Y eso es lo que pretenden saltarse los secesionistas, y ese salto es el que apoya, él sabrá por qué (¡ay, y nosotros también!) el melenudo necesitado de una ortodoncia.
Sujeto que, por otra parte, no da una: el líder de Podemos ha asegurado también que Rajoy es capaz de usar la fuerza para impedir el referéndum. Que tiene todo el derecho y la legitimidad del mundo, seguro, puesto que en democracia (esa palabra que no se les cae de la boca a unos y a otros), el monopolio de la violencia corresponde al Estado. Ahora bien, que sea anímicamente capaz… bueno, esa es otra historia.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 7 de junio de 2017

Al payaso le crecen los enanos

Lejos parecen quedar ya los tiempos en los que nada se movía en el (valga la redundancia) movimiento neocom español sin que Junior lo decidiera. La jaula de grillos que siempre ha sido la coalición perroflautista está dejando oir sus cri-cri cada vez más alto.
El caso más sonado ha sido, quizá, el de la moción espectáculo que ha presentado la formación morada, no con la esperanza de ganarla –porque no les salen las cuentas- sino, como diría aquella Miss España, para seguir en el candelabro. Tras la (relativamente) sorprendente victoria de Sin vocales en las primarias del PSOE, una facción de la coalición neocom (la llamada Compromiso en algún idioma que no es el español) pidió al de la coleta que retirase la moción hasta que el nuevo/antiguo secretario general socialista tuviera plenos poderes.
Y, como si hubiésemos retrocedido un cuarto de siglo, los podemitas se molestaron con (el chiste es mío) la falta de compromiso de los de Compromiso, porque se habían enterado de la petición, dicen ellos… por la prensa.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 6 de junio de 2017

El caballero de los Siete Reinos

Martin tiene en común con Tolkien el haber creado en solitario un mundo de ficción extremadamente complejo y extremadamente coherente (probablemente, por eso me gusta tanto la obra de ambos autores), aunque el inglés dedicó toda su vida a su legendarium y prácticamente no escribió ficción al margen del mismo, mientras que el americano le ha dedicado (al menos, en términos de publicación) únicamente los últimos veinte años (y lo que queda, porque al ritmo al que va…).
Del mismo modo, los personajes de Tolkien (los héroes) se mueven por ideales elevados, buscando más el bien común que el interés propio (y cuando lo hacen, como en el caso de Feanor o de Saruman, pasan a ser considerados como villanos), mientras que para los de Martin, incluso para personajes tan honorables como Ned Stark o Jon Nieve, todo se reduce a sobrevivir… en un mundo en el que lograrlo es poco menos que una heroicidad, porque no te puedes fiar de nadie (esa debe ser la única verdad absoluta que dijo Meñique).
Dicho lo cual, El caballero de los Siete Reinos presenta dos diferencias fundamentales con el grueso (y esto es una coña tanto en relación con la corpulencia de Martin como a lo grueso de los distintos volúmenes de su Canción de Hielo y Fuego) de la obra referida a Poniente y tierras aledañas. Por un lado, los hechos no transcurren tras la caída de los Targaryen y el ascenso al trono de Robert Baratheon, sino casi un siglo antes; por otro, las tres historias (de algo más de cien páginas cada una) están contadas desde el punto de vista de un único personaje, ser Duncan el Alto, que parece encontrarse (casi) siempre en los lugares más inadecuados en el momento más inoportuno (naturalmente, y de acuerdo con la afirmación de Leia Organa, eso le convierte automáticamente en un héroe).
Son, pues, tres historias cortas, entretenidas, que se leen rápidamente y arrojan luz sobre parte del pasado de Poniente, y que me han hecho darme cuenta de lo que echaba de menos ese universo.
¡George, publica!
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Nos estamos volviendo gilipollas

El exceso de sensibilidad epidérmica, o el apego a la llamada corrección política, parece estar haciendo que se reblandezcan las neuronas de algunos. O de algunos y algunas, como muestra más típica de ese tipo de lenguaje.
Ya sucedió hace tiempo con el Huckleberry Finn de Mark Twain, donde para no ofender a los mulatos estadounidenses (porque allí negros negros, más bien pocos) se publicó una edición expurgada en la que se eliminaban todas las apariciones de la palabra nigger (creo que era esa). A los descendientes de los esclavos del siglo XIX podrá (o no) molestarles que a sus antepasados se les llamara de esa manera, pero el hecho es que se les llamaba así, y el eliminar esa palabra de una obra que, mal que bien, reflejaba aquella sociedad no va a cambiar ese hecho. La Historia, es lo que tiene, es muy tozuda.
Como el refranero. Ahora ha surgido una iniciativa por parte de algunos panaderos que, por lo visto, tienen mucho tiempo libre, pidiendo quitar del refranero el dicho pan con pan es comida de tontos. Tontos son ellos, porque el refrán no denigra el alimento ni a quienes lo producen, sino a quienes lo comen sin acompañarlo de otra cosa (y lo dice alguien a quien le encanta el pan, y más cuando está bien hecho).
Puestos a eliminar refranes, sugeriría el de en España ya no hay sitio para un tonto más, puesto que se ha demostrado palmariamente inexacto: no sólo hay sitio para uno más, sino para docenas de ellos.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 5 de junio de 2017

Mucho lirili, pero habrá que ver si hay lerele

Con esta entrada tengo un ligero problema. La escribo el Domingo por la tarde (suele ocurrir con las que publico los Lunes), pero hacia el final. Las tardes de los Domingos las suelo tener bastante ocupadas (no voy a aclarar las circunstancias, los que me conocen lo suficiente saben cuáles son, y a los que no, no les importa), así que voy a tener que escribir deprisa y bastante (puesto que esta entrada agrupa varios titulares). Veremos cómo me sale la cosa.
Resulta que doña Rojelia alquiló finalmente dependencias del Ayuntamiento de Madrid para que los secesionistas catalanes lanzaran su mensaje delinquidor. ¿Habría sido tan, digamos, ideológicamente aséptica (la pela es la pela y hay libertad de expresión) si, por ejemplo, hubieran solicitado alquilar las dependencias un grupo de historiadores que defendieran que la Segunda República fue un régimen sectario y liberticida, que las elecciones de 1.936 fueron un fraude de proporciones escandalosas y que el Alzamiento estuvo más que justificado? No lo creo.
Naturalmente, Cocomocho y el estrábico con sobrepeso no desaprovecharon la ocasión y proclamaron que habría referéndum sí o sí. Parece, pues, que la vía del referéndum pactado queda orillada, algo que, por otra parte, no ofrecía la más mínima duda, puesto que dicha figura sería algo completamente inconstitucional (ya se sabe, aquello de patria común e indivisible y de que la soberanía reside en el pueblo español, no en una parte del mismo).
Ante esto, pareció que el estólido presidente del Gobierno (ya sé que no suelo atizar palos al partido de la gaviota, o que lo hago mucho menos que al resto de formaciones, pero ¿qué queréis?, cada cual cojea del pie que lo hace) se cayó finalmente del guindo y declaró que las afirmaciones vertidas en la Villa y Corte constituían un chantaje inaceptable.
Por otra parte, ese mismo día salió a la luz la última aberración legislativa de los secesionistas, algo que mi periódico de referencia (por llamarle de alguna manera) calificó de ley marcial. Resulta que los secesionistas están dispuestos a proclamar unilateralmente la república catalana si finalmente no se celebra el segundo butifarrendum.
Ahora habrá que ver si van en serio o, como tantas otras veces, amagan pero no rematan.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 4 de junio de 2017

La política, más que nunca, un circo

La gente se está tomando tan (poco) en serio el anuncio de Junior de presentar una moción de censura contra Mariano Rajoy sin esperanza ninguna de ganarla que puedo escribir sobre sucesos ocurridos hace dos semanas y quedar todavía diez días para que se celebre el pleno sobre el tema, pleno que comenzará en trece y Martes… ahí le has dado, Ana Pastor.
Y no sólo es la presidente del Congreso de los Diputados la que parece no conceder demasiada importancia al trámite. Tampoco se la da el presidente del Gobierno, que ha descartado dar la réplica al censurador, delegando en el portavoz del grupo parlamentario. Ni tampoco se la da la gente, esa que los neocom dicen defender, que acudió en bastante escaso número a la concentración convocada por el partido morado en la madrileña Puerta del Sol para mostrar el apoyo de la calle a su moción (aclarémonos, la calle no se puede marchar… la que sí puede no acudir, y eso hizo –o dejó de hacer- mayoritariamente, es la gente).
Así las cosas, y quizá temiendo el más que previsible ridículo, Junior ha ofrecido a Sin vocales, redivivo muerto andante en su puesto de secretario general de los suciolistos españoles, retirar su moción de censura si el PSOE, a su vez, presenta la suya.
Me apuesto lo que sea a que el politólogo de la coleta no sabe, a pesar de lo leído, escribido y creído que es, que no puede andar presentando mociones cada dos por tres. Y si no, al tiempo…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 3 de junio de 2017

Que se jodan

Hace un par de semanas saltó la noticia de que, en varias jornadas, algunas poblaciones catalanas –empezando por la capital regional- habían amanecido con adhesivos de la bandera española pegados en sus superficies verticales (paredes en general, pero también mamparas de marquesinas, por ejemplo).
Quizá los que han hecho esto han actuado así porque están cansados de ver cómo el régimen fascista (y, a diferencia de los progres, no aplico este calificativo a la ligera ni a cualquiera del que discrepe ideológicamente: jamás calificaría de tal a un etarra o a un neocom) de los necionanistas) se dedica a pisotear (también físicamente), vituperar e insultar los símbolos comunes de todos los españoles. Quizá lo han hecho por puro espíritu patriótico. Quizá lo hayan hecho, en fin, por tocarles las narices a Arturito Menos, Cocomocho, el estrábico con sobrepeso, la Click de Famobil y sus conmilitones. Quizá sea una mezcla de todo ello.
No lo sé y no me importa. El caso es que lo han hecho y me parece bien. Ya iba siendo hora.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 2 de junio de 2017

Historias del cerebro: La cocinera que perdió el olfato y la chica que no podía parar de correr

Nuevamente, uno de los libros que acompaña (iba a decir regala, pero como en general el precio de la revista acompañada es ligeramente superior al normal, mejor atenerme a la realidad) a alguna de las dos revistas de la franquicia Muy que compro cada mes es una de esas obras que nunca habría pensado en leer, y mucho menos en comprar, por sus solos méritos.
Pero es un libro que ha entrado en mi biblioteca, y por lo tanto ha de ser leído (uno es así). Afortunadamente, es bastante breve (menos de doscientas páginas) y la sintaxis –no así el vocabulario, con sus cuadras, carros, manejar y demasiados para mi gusto anglicismos- es, a pesar de ser argentinos ambos autores, lo que podríamos llamar como neutra (en el sentido de que no parece que estés leyendo a un extranjero).
En resumen: otro más palasaka y a otra cosa, mariposa.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Los lobos a cargo de los borregos

En condiciones normales, cabría hablar de síndrome de Estocolmo para calificar la actitud del consistorio madrileño con aquellos grupos que se dedican a ocupar ilegalmente inmuebles ajenos. Porque no de otra manera puede describirse el hecho de que no sólo no desocupen a uno de éstos grupos, sino que sean los propios delincuentes los que pongan las condiciones para dialogar.
En condiciones normales. Pero es que las condiciones del Ayuntamiento de Madrid son todo menos normales. Encabezados por una (ex) juez filo terrorista (no hay otra palabra para calificar su postura en el pasado en relación con los del hacha y la serpiente), el grupo integrado por delincuentes varios (mientras uno ofende a las víctimas del terrorismo otra lo hace a los sentimientos religiosos, y un tercero infringe las normas presupuestarias) no ha necesitado de ningún trastorno psicológico para colocarse del lado de aquellos que se saltan la Ley a la torera.
No, al menos, de ningún trastorno sobrevenido: la tara la traían ya de fábrica, podríamos decir.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 1 de junio de 2017

Me reafirmo en lo dicho

Hace tiempo ya escribí que la reacción de los estibadores portuarios ante las reformas que la Unión Europea (iba a escribir Europa, pero he decidido rectificar) me recordaban a los estereotipos que aparecen en las películas (norte) americanas: una mafia que pretende mantener su posición de control en su ámbito laboral para así seguir siendo imprescindibles.
Nada de lo ocurrido desde entonces ha hecho cambiar mi opinión (hay que señalar es difícil que yo cambie de opinión, en cualquier caso y en casi cualquier tema: los hechos podrán ser testarudos, pero yo tiendo a serlo más). Cuando hace un par de semanas se convalidó en el Congreso el Real Decreto que modificaba el régimen de la estiba, tras lo que el titular califica como un bronco debate, la reacción de los estibadores fue la menos deseable, pero también la más esperable: amenazaron con la guerra (literal) y declararon que los puertos arderán.
Es decir, que con tal de que no coman otros, están dispuestos a tirar la comida y quedarse ellos sin comer. De lo más inteligente…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!