Las decisiones tomadas en los despachos pueden tener la mejor de las intenciones, pero si no se basan en la realidad, están abocadas al fracaso.
Y es lo que tiene la ciencia: que tiene que
ser validada con la realidad. Incluso la teoría de la relatividad, brillante
como es, tuvo que ser verificada empíricamente. Y de hecho, más de cien años
después de ser formulada, sigue siendo noticia el que tal o cual experimento
demuestra la validez de la creación de Einstein.
Es lo que ha pasado en Castilla y León, donde
se han liberado treinta urogallos tras años de inversión millonaria, con el
resultado de que los depredadores sólo han dejado vivo uno. Se ve que en todos
los gobiernos hay estúpidos.
Aunque sea de derechas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario