jueves, 18 de junio de 2026

Tonta del bote, pero no para un rato

Algunas almas cándidas se quejan de la deriva radical del partido de la mano y el capullo y suspiran por la vuelta del otro PSOE, del de antes.

Quienes me conocen, o me leen, saben que esa no es mi opinión. Que no existe una diferencia entre el PSOE de antes y el de ahora, salvo en la intensidad. Que desde su estreno parlamentario, hace casi siglo y cuarto, se ha dedicado sólo a una cosa: aprehender el poder y detentarlo tanto como sea posible, haciendo lo que sea necesario para ello. Incluso actuar al margen del ordenamiento jurídico.

En cualquier caso, con los mimbres que hay no es posible hacer cesta ninguna. Cada generación que sale hace buena a la anterior. Es el caso del congreso de las juventudes del partido, que tuvo lugar hace un par de semanas. La organización aprobó una propuesta para salir de laOTAN (si tienen un poco de calma, lo mismo nos echan antes), y la nueva secretaria general -una joven de veintisiete años: la juventud está cada vez más devaluada, hay que joderse- demostró su estulticia galopante en cuanto abrió la boca.

En primer lugar, acusó a la derecha de ser herederos del franquismo. Vamos a ver, chiquilla, que los herederos del franquismo, como tú los llamas, son los socialistas del cambio de siglo, muchos de ellos vástagos de cargos del régimen: de la Vicevogue a Cristina Almeida, de Alfonso Guerra a José Bono.

En cuanto a lo de considerarlos pijos de salón, eso es un pleonasmo: por definición, un pijo es de salón.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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