Por ahí leí alguna vez que cuando a un sustantivo con un significado consolidado se le añade un adjetivo, es porque la realidad que busca nombrar el nuevo binomio no se corresponde con la esencia de un sustantivo.
Así, una guitarra eléctrica no sería una
verdadera guitarra. Un matrimonio homosexual, para algunos, no sería un
verdadero matrimonio. Y una democracia de las que llaman iliberales no
sería una verdadera democracia.
Entiendo que con ese término se quiere hacer
referencia a aquellos sistemas políticos que, aunque formalmente son democracias
-elecciones periódicas, teórica separación de poderes…-, tienen tan desactivado
el sistema de contrapesos que, en realidad, son más bien autocracias. Es decir,
que son tan poco democráticas como las democracias orgánicas o las llamadas
populares.

No hay comentarios:
Publicar un comentario