lunes, 15 de junio de 2026

Guiñol subvencionado

Históricamente, que la izquierda haya concedido cadenas de televisión privadas a sus amiguetes no ha supuesto beneficio tangible alguno, al menos para la izquierda. Para los amiguetes es otra cosa, claro. Repasemos.

Primero fue la concesión de Canal Plus al grupo PRISA. Incumpliendo las condiciones que ellos mismos habían establecido -las cadenas tenían que emitir en abierto-, se lo dieron a una propuesta que basaba su programación en retransmisión codificada, de modo que hubiera que pagar por verla. Naturalmente, fracasó.

Cuando la cosa ya no daba más de sí, el partido de la mano y el capullo se sacó de la manga que la sociedad española demandaba el favor que les iban a volver a hacer a los de Polanco, y permitieron que su cadena se transformara en Cuatro. Dio igual, siguió siendo la menos vista de las privadas.

El siguiente movimiento vino de manos de zETAp, que se apartó de Polanco y se acercó a Roures. Éste, que ya patrocinaba un periódico, Público, recibió la concesión de una cadena privada, La Sexta. De nuevo, dio lo mismo: sólo la veían los convencidos.

Cómo serían todos estos intentos que acabaron fracasando: Público cerró, Cuatro fue comprada por Telecinco y La Sexta pasó a manos de Antena 3. A pesar de todo, no cambiaron su sesgo ideológico de izquierdas, por lo que siguieron siendo las menos vistas de las cadenas privadas.

El último movimiento ha venido motivado por el hecho de que los polanquistas ya no mandan en Prisa. De hecho, ni siquiera la izquierda manda en el antaño hegemónico grupo mediático español. Manda un empresario que, como buen empresario, lo que busca es que su negocio sea rentable. Por eso, se negó a que el psicópata de la Moncloa le hiciera montar una cadena, y le dio con la puerta en las narices… algo inaudito no hace tanto tiempo.

Así que los mamporreros mediáticos de Su Sanchidad se han buscado otros inversores, y han conseguido la concesión de otra cadenita. Que nadie se toma en serio el propósito comunicativo de la empresa lo demuestran los nombres sugeridos: Tele Pedro, TelePerro, TVSauna, Begoño TV, Rosa Nostra TV, Telelametón, Mafia TV… y paro, porque la cosa sigue y sigue.

Dado que, de momento, no pueden obligar a la gente a verla, el proyecto es un regalo a un amiguete, o un pelotazo.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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