lunes, 18 de febrero de 2019

Rilla, la de Ingleside

Con este octavo volumen termina la serie que Lucy Maud Montgomery dedicó a Ana Shirley; al menos, la edición que Toro Mítico ha dedicado a este personaje; quedarían tres volúmenes más, pero no se trata de novelas, sino de colecciones de relatos, por lo que me parece difícil que los saquen.
Diría que este es el volumen en el que la autora puso más de sí misma. Publicado apenas tres años después del fin de la Primera Guerra Mundial, recoge cómo vivieron los personajes -y, por transposición, los canadienses con familiares en el frente- la contienda. No soy una persona, creo, fácil de conmover cuando lee algo, pero este libro lo ha conseguido en varios pasajes.
Por otra  parte, tiene en común con el volumen anterior una cantidad inasumible de erratas. Ya que suele tratarse de errores semánticos, y no gramaticales, apostaría a que encargaron de la tarea a un corrector informático, en lugar de uno humano... y así les ha ido.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Sic transit gloria mundi

Las cosas suceden con tal rapidez que en diez días los sucesos que voy a comentar son ya, casi, Historia antigua. Sin embargo, y por su importancia (en mi opinión, que es la última instancia en este blog), voy a mencionarlos.
Todo este asunto parte, creo yo, de que ni la izquierda ni los nacionalistas (decir el frente nacionalsocialista sería un recurso demasiado fácil) parecen haberse percatado de que todo ha cambiado tras el butifarrendum II. Tras esa fecha, bastantes españoles parecen haber perdido el complejo de demostrar que se sienten españoles. Bastantes españoles, también, parecen decididos a no seguir pasando por alto el que los llamados partidos nacionales sigan transigiendo con los regionalistas.
Pero socialistas y nacionalistas siguen actuando como si nada. Eso, unido a que la categoría moral e intelectual de los líderes respectivos es menos que ínfima –haciendo que sus predecesores, igualmente miserables, adquieran, por comparación, la talla de Pericles o Cicerón. Sólo así se explica que el gobierno aceptara incorporar a las negociaciones con los golpistas la presencia de un relator, figura que sólo cabe en conflictos de índole muy distinta al que nos ocupa. Para hacer tragar esa píldora a la opinión pública, aunque el talante de la misma no fuera la que señalo en el párrafo anterior, haría falta alguien con muchas más dotes oratorias que la egabrense que, según propia confesión, acostumbraba a hablar (telefónicamente) por las mañanas en bragas con los alcaldes (ha sido difícil construir esta frase, porque pensad cómo sonaría hablar por las mañanas con los alcaldes en bragas).
Naturalmente, los contrarios aprovecharon la coyuntura y pusieron a Sin vocales a caer de un burro. Casado, que parece haber recuperado el talante opositor del PP (siembre ha funcionado mejor el partido de la gaviota cuando actúa a la contra), señaló que la concesión gubernamental equivalía a una traición a España.
Pero no sólo los ajenos, también los propios. El hermano de miemmano, que no ha perdido el colmillo retorcido, también le puso de chupa de dómine. Y hasta alguien tan acostumbrado a lengüetear tafanarios ajenos si éstos son progresistas como Ñoñilondo calificó al dctr Snchz de boxeador sonado.
¿Y todo, para qué? Para nada. Este balón de oxígeno a los golpistas –que falta les hace, puesto que aplazaron (sine die, creo yo) la huelga general contra el juicio a los golpistas por temor a otro pinchazo (y van…)- fue inútil. Presentaron una enmienda a la totalidad al proyecto de presupuestos generales del Estado, anunciaron que la mantendrían…
…y, por una vez, mantuvieron su palabra.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 17 de febrero de 2019

Todo por la pasta

Como (creo que) decía hace unos días, los Goyas me interesan tanto como aquello de lo que se supone que van (el cine español del último año… sea el que sea ese año desde que hay Goyas). Sin embargo, a pesar de ese desinterés por uno y otros (o por unos y otro), sí he de reconocer (vuelvo a repetirme) que me dan materia de vez en cuando para este blog.
Y ese es el caso de hoy, en el que poco más haré que escribir los titulares. En plural, porque son dos. El primero, que el cine español –a efectos de los poderes públicos, se entiende: es muy posible que por ahí detrás, al fondo a la derecha, existan cosas rescatables en la cinematografía patria- consiste en poco más que subvenciones millonarias a la histérica manchega y una treintena de directores… que ya tiene bemoles la cosa, porque no sé si los treinta estarán en la misma situación, pero el besuqueador compulsivo de ministros me da la impresión de tener el riñón bien forrado ya antes de la subvención… o, quizá, precisamente debido a las mismas pasadas.
Y luego está la hipocresía sectaria de los titirizejas, que ponen a parir a (pongamos por caso) Pinochet pero no condenan en el festival de San Sebastián (eso es valentía, y no aullar no a la guerra en la villa y Corte) a la banda asesina de ultraizquierda; ponen a caer de un burro a la única democracia del próximo y medio Oriente, pero no dicen nada de los terroristas palestinos; reivindican esto, lo otro y lo de más allá, pero no hacen una sola mención a la ordalía por la que llevan pasando los venezolanos desde que se instauró el sedicente socialismo del siglo XXI.
Pues que les vayan dando… ¡Espera! ¿Más aún?
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 16 de febrero de 2019

Proceso al proceso (3)

Si el Tribunal Supremo fuera el que juzgara el Juicio Final, hasta el Altísimo en Sun infinita misericordia (perdón, Señor, por la irreverencia) tendría problemas para perdonar a alguno de los enjuiciados.
Es el caso del blefaróptico (desconozco si éste es el término correcto, puesto que no he podido encontrar el término que se aplica a los que padecen blefaroptosis) con sobrepeso, éste no muestra en absoluto propósito de la enmienda, ya que tras soltar una especie de mitin en sede judicial, remató la cosa diciendo que lo seguirían intentando, sea cual sea el resultado de este proceso.
Y mientras –más bien después, puesto que fue el siguiente en declarar-, Forn parecía decidido a echar por tierra toda la construcción argumentativa de los golpistas (en el sentido de que el butifarrendum 2 no era ilegal), al decir con todas las letras que el referéndum no era legal, y que el Supremo les había ordenado por activa, por pasiva y hasta por perifrástica que no lo celebraran.
A confesión de parte…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Servicio impúdico

Una combinación entre que se me ha echado el tiempo encima (tanto, que publico más allá de la medianoche) y que la noticia lo merece, hace que hoy hable del preanuncio de convocatoria de elecciones. Porque, ojo, Sin vocales no ha convocado elecciones: ha dicho que éstas se celebrarán el veintiocho de Abril, pero no se ha producido la disolución del Congreso (y la parcial del Senado), que es lo que marca el inicio del proceso electoral. Vamos, que, como de costumbre, hace como que hace algo pero en el fondo no hace nada.
Un detalle en el que nadie parece haber reparado -tampoco yo en un primer instante; la idea surgió cuando dejé funcionar a mi cerebro en modo automático... en lo que a procesado de las noticias se refiere, que os conozco- y que a mí me preocupa bastante es que, sea cual sea el resultado de las elecciones generales -y esperemos que sea uno que aparte a dctr Snchz del poder, si fuera posible de manera definitiva-, el mecanismo de los plazos para constituir las cámaras y celebrar las votaciones hará que durante la campaña para las elecciones de Mayo RTVE siga en las manos de los suciolistos y los neocom.
Porque, visto cómo han utilizado todos los resortes del poder en estos ocho meses y medio, del Centro de Investigaciones Sociológicas a las comparecencias tras los consejos de ministros (o consejas de ministras), ¿alguien duda de cómo usarán lo que debería ser un servicio público y es, en cambio, lo que titula esta entrada?
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 15 de febrero de 2019

La que tiene boca se equivoca...

Cuando quiebras (iba a decir violas, pero dado el tema de esta entrada, casi mejor que no) el principio de Peter (es decir, cuando colocas a una persona en un puesto que se encuentra muy por encima de su nivel de incapacidad) suceden cosas… pintorescas.
Es lo que sucede con Irene Lozano, que como dadora de forma literaria a una grabaciones será un hacha, pero que como encargada de la Marca España está desempeñando una labor aparentemente mejorable. Intentando explicar el asunto del juicio a los golpistas catalanes –algo en lo que las autoridades españolas, presentes y pasadas, van con bastante retraso con respecto a la venta del asunto que los secesionistas han hecho allende los Pirineos (sí, ya sé que también hay mundo más allá de Gibraltar, pero las inquietudes propagandísticas de los golpistas no parecen seguir esos derroteros)-, se ha metido en terrenos peligrosos, al emplear la metáfora del sexo:
El sexo, no está prohibido, al igual que votar, pero no puedes hacerlo a la fuerza, necesitas permiso, si no es una violación.
El presentador que la estaba entrevistando le preguntó si estaba comparando el referéndum con el sexo no consentido, y Lozano matizó:
Quizás no me expresé apropiadamente, lo que dije es que cualquier acto es distinto según tengas permiso o no. Y dije que el sexo está bien, pero si no tienes permiso se convierte en violación. Y votar está bien, pero si no tienes permiso, en España está penado.
Para cualquier no malpensado (entre los que me incluyo: la interfecta, saltimbanqui de partido a partido, no me merece ninguna simpatía, pero le concedo el beneficio de la duda) parece claro que Lozano no comparó el butifarréndum con una violación, salvo en el aspecto de que ambas conductas son delito. Pero era una alcayata demasiado jugosa para no agarrarse a ella, y así la voceras del consejo de gobierno regional catalán aprovechó la ocasión y la aprovechó para pontificar:
Que reflexionen, recuperen el carácter supuestamente progresista, hagan dimitir de una vez a esa persona, no solo por las noticias falsas, sino por este insulto hacia todas las mujeres que profirió ayer.
Estoy de acuerdo, comparar a las mujeres con los golpistas catalanes es una ofensa inadmisible para el bello sexo (para el feo también, pero no es el caso).
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 14 de febrero de 2019

Cine de mierda, mierda de cine

La izmierda española riega de millones a los titiricejas porque saben que en ellos tendrán unos voceros entregados y sin vergüenza (y, en algunos casos, hasta sinvergüenzas). A cambio, los titiricejas ponen por las nubes a la izquierda y atacan a la derecha porque son estómagos agradecidos respecto a la primera (es estadísticamente imposible que el noventa y tantos por ciento del artisteo sea de izquierdas) y porque saben que la segunda, maricomplejines y estúpida, no les cerrará el grifo para que no la ataquen más. No parecen comprender que les van a atacar hagan lo que hagan, con lo cual podrían ahorrarse las subvenciones a un sector apesebrado que, de no ser por el dinero público, se vería reducido a la más miserable insignificancia.
Ese complejo no parece afecta, de momento, a la formación política situada más a la derecha del espectro parlamentario (si no tienen ya un senador, será porque están todavía en los trámites), que por lo que se ve tiene la costumbre de decir las cosas cortas, claritas y concisas. Como el cine español no les interesa, en general, lo dicen; y como la academia española de cine les ignoró en las invitaciones a la gala de los Goya (¿qué tendrá que ver el de Fuendetodos con el cinematógrafo?, me pregunto), dijeron que seguirán viendo a Clint Eastwood (que, dicho sea de paso, atesora en una sola –cualquiera- de sus películas más calidad que la producción anual –de varios años, incluso- española).
El dardo les picó donde más les duele, y ante la sugerencia de que el cine español podría hacer una película sobre Blas de Lezo –si fuera yanqui, tendríamos largometrajes sobre Mediohombre de todos los colores, formas y tamaños-, uno de los guionistas de Superlópez (película que no hace tanto habría ido a ver al cine, pero de la que paso por la estulticia de su actor principal y –ahora- de sus guionistas) dijo que no escriben un guión sobre Blas de Lezo porque no les da la puta gana. En cuyo caso, os irá a ver vuestra refitolera madre (no empleo el vocablo de cuatro letras que usó el juntaletras porque le concedo el beneficio de la duda a cómo su progenitora se ganaba los garbanzos).
El manchego con tanto talento como poca clase, endiosado, dijo que les niega la existencia a los de Vox. Preguntaría que quién se cree él que es para conceder o negar la existencia a nadie, pero me he contestado a mí mismo hace un par de líneas.
Para remate, Sus Majestades los Reyes decidieron la noche de la gala darles plantó e irse al teatro. Yo haría lo mismito… y eso que no me gusta el teatro.
Para no interesarme un comino, hay que ver la de tiempo que le dedico a los Goya y lo relacionado con ellos, oye...
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 13 de febrero de 2019

Proceso al proceso (2)

La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero. Y una mentira, por muchas veces que se repita, no será cierta, aunque haya gente dispuesta a creerla.
La estrategia de defensa de los golpistas catalanes parece ser la de sostener que el proceso en el que son acusados constituye un ataque a los derechos y libertades fundamentales de no se sabe quién o qué, si ellos mismos, los catalanes en general o Cataluña así en abstracto.
Dejando aparte el hecho de que las regiones, por muchas ínfulas que se den, no tienen derechos (quienes los tienen son las personas), y que ni mucho menos la mitad de los catalanes estaba a favor de la secesión, la fiscalía parece estar, de momento, manteniendo el tipo y diciendo las cosas muy claras: con el butifarrendum II, en Cataluña se violó la Constitución con métodos violentos.
Y por si hiciera falta más, a confesión de parte no hay nada más que añadir: en la cadena antenicida, el nada honorable Chistorra ha dicho, con todas las letras, que ellos ponen la voluntad de la gente por delante de la ley.
Más claro, agua.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

El monolito se resquebraja

Poco antes de leer esta entrada comenté en otro blog –precisamente el que, hace cosa de un año, me mencionaba- que la izquierda está condenada a autodestruirse por ser, precisamente, izquierda. La entrada que comentaba trataba el mismo tema que ésta, la debacle que se está produciendo entre los neocom.
Se me ocurre según escribo, pero pienso que los totalitarismos de izquierdas –y, no nos engañemos, los morados son totalitaristas hasta la médula- son más proclives a la desintegración y las luchas intestinas que los de derechas. ¿Por qué digo esto, amable lector? Pues básicamente porque las derechas son individualistas, mientras que las izquierdas son colectivistas. Quiero decir que, en teoría, la izquierda aspira a la colectividad, el reparto, el compartir; pero los de izquierdas son también seres humanos (por más que, en algunos casos, nos cueste creerlo), y por lo tanto, tienen deseos y ambiciones personales, que casan mal con la ideología presuntamente colectiva que se les supone.
Dicho esto, la presunta unidad en la izquierda sólo perdura mientras el líder permanece fuerte. En cuanto los aspirantes al trono huelen la sangre, buscan sacar tajada del modo más rastrero y descarado. Es lo que ha ocurrido con los neocom: parecía que el Chepas se había merendado a los paleocom, pero ha bastado que el becario ubicuo haya dado la espantada para que el presunto bolo alimenticio haya percibido la presunta debilidad de Junior y trate de aprovecharla para ganar protagonismo.
En el fondo, no dejan de ser otras ratas que buscan abandonar el barco que se hunde. O quién sabe: siendo los comunistas en general gente de pocas luces, lo mismo pretenden comandar el barco, aunque se esté hundiendo.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 12 de febrero de 2019

Proceso al proceso

No pensé que volviera la costumbre de doblar las entradas diarias, pero parece que el comienzo del juicio a los golpistas catalanes me va a dar materia suficiente, al menos en más de una ocasión, para retomar esa costumbre, que viene impuesta por el hecho de que comentar esas noticias con retraso, aunque sea de sólo unos días, hace que el comentario pierda su virtualidad.
Hoy, como digo, ha comenzado el juicio a los golpistas catalanes. No a todos, porque Cocomocho tomó las de Waterloo y salió por piernas: parece que está bien ser el libertador de la oprimida grey catalana, pero ¿en prisión? ¡Eso sí que no!
Ante ese comienzo, los partidarios en el exterior han mostrado su rechazo. Pero pocos partidarios, y poco rechazo. En Madrid, Chistorra ha protestado a las puertas del Supremo. Pero su ardor independentista se ha apagado a los cinco minutos, sofocado por los gritos de Puigdemont a prisión que personas que aman a la Justicia y a España más que él han expresado lo que piensan. Y en Cataluña, los paracastristas cedeerres también han protestado, pero pocos, poco y débilmente: hay cosas más importantes de las que ocuparse, probablemente.
Mientras, dentro de la sala, los abogados de los golpistas –la Constitución garantiza a todos una defensa, hasta a impresentables como éstos- han montado su circo, cuestionando la imparcialidad del tribunal que les juzga al tiempo que piden una sentencia que quede para la Historia. Que tengan cuidado con lo que piden, no sea que, por una vez, la dama ciega de la espada y la balanza tenga lo que hay que tener y los envíe a pudrirse a prisión hasta que las ranas críen pelo.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

¿Qué es el populismo?

De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, sería la tendencia política que pretende atraerse a las clases populares. Pero ¿es malo ser populista? ¿O sólo cuando se busca atraer a las clases populares con mentiras y falacias, apelando a sus más bajas pasiones? ¿Es populista quien propone medidas legislativas que son de pura justicia? ¿Las hace en tal caso porque pretende atraerse a las clases populares, o se las atrae sin pretenderlo?
Es decir, los neocom, cuando no eran más que una panda de perroflautas, empapelaron Madrid (del resto de municipios españoles no puedo hablar) propugnando el impago de la deuda pública que ellos denominaban ilegítima, o ilegal, no recuerdo, pero tanto da, porque ya sabemos que para esta gentuza la norma es lo que le peta al líder de turno en el momento en el que emite su respuesta. Proponían algo que, además de ser ilegal, era imposible salvo que se persiguiera ser arrojado a las tinieblas económicas.
Por otro lado, hace un par de semanas el Partido Popular lanzó, en cuestión de veinticuatro horas, dos iniciativas que, me atrevería a decir, son legales, posibles y, además, conectan con los anhelos de la gente; no sólo de las clases populares, sino del común de los españoles (salvo los delinquidores de izquierdas, por supuesto). La primera fue eliminar definitivamente y en toda España el impuesto de sucesiones. La segunda, penas de cárcel para los ocupas y desalojos en veinticuatro horas.
Si estas propuestas son populistas, las compro. Prefiero el populismo de derechas (aunque sea de derechas acomplejadas) que el de izquierdas.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 11 de febrero de 2019

El valle del Arco Iris

En este séptimo volumen de la saga (uf, eso suena demasiado épico… ¿mejor el ciclo?) que Lucy Maud Montgomery escribió sobre Ana Shirley, este personaje adopta un rol secundario, aunque el tono de la obra permanece.
Es decir, a través de los ojos de una serie de niños (qué difícil es para un adulto reflejar sin afectación el punto de vista de un niño) –podríamos decir que el torbellino que fue Ana en su infancia y adolescencia se reparte entre sus hijos y los del pastor Meredith- la autora trata, en un formato aparentemente ligero, temas de bastante calado: maltrato infantil, muerte, cotilleos pueblerinos, la posibilidad de una guerra (aquí, Montgomery jugaba con ventaja, puesto que escribió la obra diez años después de la fecha en que está ambientada, y ya transcurrida la Primera Guerra Mundial)…
Como casi siempre, el hecho de que la llamada literatura infantil y juvenil tenga como protagonistas a niños y vaya dirigida a éstos no quiere decir que no pueda ser leída con aprovechamiento por los adultos.
En el lado negativo, señalar que el ejemplar que he leído tiene demasiadas erratas (una es ya demasiado), tanto de redacción como de confundir nombres de personajes. Una pena, porque eso desluce una edición que en todo lo demás resulta deliciosa.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Sobre la concentración de ayer

Da lo mismo que hayan sido cincuenta mil o doscientos cincuenta mil. Por un lado, es sabido que los convocantes de cualquier acto multitudinario tienden a inflar las cifras para poder sacar pecho. Por otro, los conocimientos estadísticos del desgobierno actual y sus adláteres cabrían, a tenor de pasadas experiencias, en un sello de correos.
Lo importante es cómo han reaccionado los que no estaban ayer en la plaza de Colón de Madrid. Es decir, los enemigos de España y aquellos que les ríen las gracias. Así que vamos por partes:

  • Los golpistas catalanes siguen erre que erre. Sabedores de que la debilidad del gabinete Sin vocales es su mejor baza, y de que la ambición y soberbia de dctr Snchz le impedirán hacer lo más racional (esto es, ver de dónde parece soplar el viento en España y obrar en consecuencia), persisten en apretar las clavijas al ocupa de la Moncloa, reclamando autodeterminación y mediación internacional. Mientras, y demostrando con palabras el dicho de que cree el ladrón que todos son de su condición, el nada honorable Chistorra se descuelga diciendo que ir a Madrid tras la manifestación en Colón tiene su riesgo. No se ha percatado que en esa concentración de exaltados fascistas, que dirían los retroprogres –olvidando muy convenientemente que nazismo, fascismo y falangismo eran ideologías de izquierdas-, no se produjo un solo altercado, ni daños al mobiliario urbano, y que gente nada sospechosa de derechismo, como el exministro Corcuera, estuvo allí en paz y armonía con el resto de los concurrentes.
  • Respondiendo al envite secesionista, don No es no subió la apuesta y anunció como posible fecha de las elecciones generales el próximo 14 de Abril, aniversario de la ilegal e ilegítima proclamación de la segunda república española… además de cumpleaños de Santiago Abascal, por lo que se ve. Sin embargo, debía ir de faro, porque al poco negó que se fueran a celebrar los comicios en tal fecha, mientras daba quince días de plazo a la familia Franco para elegir un lugar en el que enterrar los restos mortales del Generalísimo, pero negándose a que dicho lugar sea la sepultura familiar que tienen en la cripta de la catedral de Madrid.
  • Los neocom, enemigos de España y de todo lo que suene a español, le han dicho al yerno del antiguo propietario de saunas homosexuales que hable de todo con los separatistas: autodeterminación, presos y lo que se tercie.
  • Doña Rojelia, fiel a su costumbre de opinar de todo aunque no tenga ni pajolera idea de nada, dicen que ha dicho que organismos nacionales e internacionales deberían mediar en Cataluña. De primeras estaba en contra, pero creo que la vieja chocha tiene razón, y me adhiero a tan clarividente iniciativa: propongo a la Guardia Civil por la parte nacional, y la Interpol por la internacional.
  • Y, para remate, una de esas cómicas sin pizca de gracia se ha despachado a gusto contra los manifestantes en Colón, calificándolos (niños, no leáis esto) directamente de mierdas. Dado que es fama que los cerdos (pido perdón al Sus domesticus por traerlo a colación) hozan en la mierda, cabría considerar la verosimilitud de tal aserto, excretado por una interfecta que, es una valoración personal, resulta más fea que pegar a un padre con un calcetín sudado.
En resumen: ladran, luego cabalgamos.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Mal empezamos

Es lo que pensé cuando leí el titular de que Los golpistas presos podrán declarar sin grilletes, en catalán y sentados en el Supremo. Luego, mientras me preparaba para escribir esta entrada, maticé un poco mi valoración, aunque en términos globales es que la cosa sigue sin gustarme ni un pelo. Pero vamos por partes.
Que los golpistas puedan declarar sin grilletes no me parece nada excepcional. Que yo recuerde, hasta los peores asesinos etarras han declarado sin grilletes en la Audiencia Nacional. Eso sí, en una cabina acristalada, enjaulados como las alimañas que son y separados de la gente normal.
Que los golpistas puedan declarar sentados tampoco me parece nada del otro Jueves. Nos hemos hartado de ver escenas de juicios recientemente, y todo bicho viviente, de Rodrigo Rato hasta… bueno, ahora no recuerdo a ninguno en concreto, pero cualquiera me valdría, todos, digo, han declarado sentados. Más o menos chuletas, según el temperamento y la idiosincrasia de cada uno, pero sentados.
Lo que no me gusta nada es lo que declaren en catalán. Como no me canso de repetir, el artículo 3 de la Constitución Española establece lo siguiente:
El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
¿Son españoles los acusados? Sí, aunque les fastidie. ¿Se va a celebrar el juicio en una comunidad autónoma con lengua cooficial? No. Pues entonces el proceso debería desarrollarse íntegramente en español. Se me ocurren dos razones para que esto no sea así, una sarcástica y otra mucho más seria. La primera es que, dado el nivel de ahogamiento lingüístico (llamarlo inmersión es ser suaves en exceso) que ha tenido lugar en Cataluña durante las últimas cuatro décadas, es posible (hasta probable) que los acusados no sean capaces de expresarse (aunque estén legalmente obligados a ello) en la lengua de Cervantes y santa Teresa (los de verdad, no los de los iluminados catetonios); y como no sería culpa suya, sino de aquellos que han tenido la responsabilidad de la política educativa regional catalana, sería cargar sobre sus espaldas algo que es responsabilidad de otros.
La segunda es curarse en salud: permitiéndoles declarar en el dialecto del occitano que se habla en Barcelona, se evita la posibilidad (ridícula en términos jurídicos, pero posibilidad al fin y al cabo) de que aleguen indefensión por no poder declarar en el idioma de su elección.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 10 de febrero de 2019

Vamos a echarnos unas risas

Justo el día que comentaba la traición del becario ubicuo a la formación neocom, salió la noticia de que la calientacamas del Chepas había rectificado la postura oficial de que a los traidores, ni agua y admitía que los morados estaban dispuestos a negociar con el becario ubicuo.
Y si la calientacamas dice eso, es porque el califa le ha dicho que lo diga. Y si Junior ha asumido que deberá negociar con Errejón a pesar de su pataleta, uno sólo puede empezar a imaginar lo que habrá supuesto para su orgullo el tener que tragarse semejante sapo.
Cuando los neocom empezaron a despedazarse entre ellos, asumí que los que observábamos el espectáculo nos íbamos a divertir. Lo que nunca imaginé es que sería tanto…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 9 de febrero de 2019

El que no está con el bien, está contra él

Hay casos en los que no cabe la equidistancia, en los que hay que tomar partido. Y si no se está con los buenos, con las víctimas, con los débiles, con los atacados, se está con los malos, con los agresores, con los fuertes, con los atacantes.
Y eso es así aunque quien se proclame equilibrado sea el vicario de Cristo en la Tierra o todo el sector de izquierdas del ayuntamiento de la capital de España. Y quien está con los que defienden la legalidad y la democracia, aunque sea por las razones equivocadas –básicamente, por cobardía-, hace lo correcto.
Lo prueba el hecho de que los neocom critiquen, con su prosa alambicada habitual, a dctr Snchz por reconocer a Guaidó.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 8 de febrero de 2019

Con los dedos de una mano

Otra cosa en común que tienen neocom y necionanistas es que, cada vez más, su capacidad de convocatoria disminuye a pasos agigantados. Hacer poco hemos tenido sendos ejemplos.
Primero fueron los neocom. Si tras las elecciones andaluzas el Chepas y su calientacamas llamaron a la movilización contra la extrema derecha, apenas mes y medio después la efectividad de su oratoria parece haberse diluido como un azucarillo en leche caliente. Convocados a un escrache en Toledo, las huestes antifascistas se movilizaron, y enviaron a una nutrida representación… de cinco individuos (disculpadme si les llamo individuos, pero es que no les conozco en absoluto).
Luego, los filogolpistas catalanes habían anunciado una movilización para parar Cataluña ante el traslado de los presos a Madrid para ser juzgados. Pero tuvieron que suspender la movilización, porque no se movió ni el tato. Probablemente fueran más que en Toledo, pero tampoco muchos más, que es invierno, hace frío y se está mejor en casita.
Dentro de poco, ni para jugar al mus, van a poder reunir unos y otros…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 7 de febrero de 2019

No se quieren enterar

Las quejas que exponen los golpistas catalanes suenan a excusas de mal pagador, a la contricción que muestra el delincuente cuando es pillado en flagrante delito: lo que siente no es violar la Ley, sino que le pillen haciéndolo.
Conforme se acerca la fecha de apertura del proceso contra los golpistas, los que se encuentran encarcelados exhiben sin pudor su cara dura. Olvidando la disposición constitucional (están tan habituados a pasarse el ordenamiento jurídico entero por el escroto que es hasta comprensible) de que el español (la Nicolasa dice castellano, pero se me entiende) es la única lengua que todos los españoles tienen el deber de conocer y el derecho a usar, el presidente de la oenegé golpista pide al Supremo que le juzgue en ese dialecto del occitano que se habla en Barcelona para no vulnerar sus derechos lingüísticos. Asegura que no tendrá un juicio justo y que declarar con intérprete puede perjudicar su defensa. No parece sentir la misma preocupación (al fin y al cabo, no son él) por los miles y miles (¿millones?) de catalanes y de gente del resto del mundo (Cataluña no es todo el Universo; por no ser, no es ni siquiera su centro, aunque algunos allá en Waterloo se empeñen en creerlo) que, ellos sí, han visto vulnerados sus derechos lingüísticos (pero sólo si usan el español).
Para redondear la cosa, los reclusos golpistas denuncian que en Soto del Real hace frío y que así no pueden prepararse para el juicio; añaden que les han requisado todo lo que sonaba a amarillo. Lo primero es comprensible: acostumbrados al clima mediterráneo y a la vida muelle (tras las rejas, pero muelle) que han venido disfrutando hasta ahora, el traslado a la árida meseta castellana, a una prisión donde no todos les ríen las gracias y les bailan el agua debe haber supuesto un trauma importante.
En cuanto a lo segundo… esto es un juicio, no un circo. Así que mejor que les evitemos la posibilidad de hacer el payaso (y que me perdonen los clowns, bufones y demás dignos representantes de tan noble profesión).
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 6 de febrero de 2019

Mal empezamos

Desmontar un régimen debe ser tarea harto complicada. Que se lo digan si no al progretariado español, que transcurridos cuarenta y tres años (y contando) desde el óbito del Caudillo, siguen viendo resabios del franquismo hasta en la sopa.
Ahora, en serio. El PSOE ha gobernado Andalucía durante casi tanto tiempo como el que Franco fue Generalísimo de los ejércitos. En todo ese tiempo ha montado una administración paralela (y para lelos) que se ha convertido en un sumidero por el que desaparecían, año tras año, una parte importante de los presupuestos regionales.
Hace un par de meses, los resultados electorales permitieron apartar al partido de la mano y el capullo de la única región en España que no había variado de color en sus gobiernos. Y los partidos que apoyaron la investidura de Juan Manuel Moreno Bonilla como presidente de la Junta de Andalucía se comprometieron a limpiar toda la podredumbre que ha hecho de Andalucía la región más atrasada, no ya de España, sino casi de toda Europa.
Por eso, que ahora digan que se dan cuarenta y cinco días de plazo para auditar Canal Sur y unos meses para eliminar el impuesto de sucesiones (un auténtico atraco a mano armada del que podrían aprender muchas cosas los legendarios bandoleros de Sierra Morena) no puede producir sino desazón a los que esperábamos que las cosas cambiaran. Porque cuando hay verdadera voluntad de cambiar las cosas, se encuentran los medios. Si no la hay, lo que se buscan son excusas. Y derogar un impuesto es bastante simple.
Así que ya lo sabe, señor Moreno: como diría un conocido, actúe con decisión y gallardía, no exenta de cierto grado de pragmatismo moderado.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 5 de febrero de 2019

Fat City

Empecé a leer este libro el mismo día que vi Creed II: La leyenda de Rocky. No es que haya una relación causa a efecto, pero la vida tiene estas casualidades (que no causalidades) y me apetecía ponerlo.
No recuerdo cómo llegué a esta novela. Me sonaba la película, naturalmente, aunque desconocía (o no recuerdo conocer) que se basara en una novela, y mucho menos el nombre de su autor.
Dice en la solapa de la portada que Leonard Gardner redujo el borrador original de la novela, de unas cuatrocientas páginas, a algo menos de doscientas (algo más en la edición que yo he leído), con la intención de hacer que cada palabra contara. Se nota que la novela va al grano y no se entretiene en florituras, pero en ocasiones (pocas) Gardner (o el traductor, quién sabe) se recrea en alguna que otra descripción.
La novela, supongo, aspira a ser realista, y quizá por ello tiene un tono, a mi parecer, pesimista. Lejos de los oropeles de la saga de Stallone (salvo, quizá, el comienzo de la primera película), relata los sinsabores de dos boxeadores mediocres (que nunca aspirarían a ser campeones del mundo, vamos), uno que va cuesta abajo (Billy Tully) y otro que empieza (Ernie Munger): sinsabores sentimentales, sinsabores económicos, sinsabores pugilísticos…
En cualquier caso, la valoración del final que hacen en Wikipedia (que Munger pueda estar comenzando el mismo sendero desesperado y ordinario que Tully) me parece un poco traída por los pelos, salvo si consideramos que se enfrenta a la misma vida oscura y mediocre.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

La pela es la pela

Paradigmáticamente, los catalanes son más agarrados que un chotis, avaros hasta la extenuación. Es sólo un estereotipo, claro, pero...
…pero hay veces que la realidad imita a los estereotipos. En su continua huida hacia delante, los epígonos de Jorgito Poyuelo han fundado partido político tras partido político. No les ha servido de nada, porque vez tras vez han ido perdiendo votos, escaños y poder.
Pero lo más irónico de todo es que en la última refundación, el partido no ha permitido a sus presidentes, un tal Sánchez y Cocomocho, votar a distancia… y las razones han sido económicas.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 4 de febrero de 2019

Tasis facistas

En el contencioso que los taxistas y los (o las, que no tengo claro el género –aquí sí, y no en las leyes, la violencia y las indentidades- del acrónimo)VTC mantienen, no estoy seguro de qué parte lleva razón. Es probable que, como ocurre con frecuencia, ambas partes tengan su porción; pero lo que es seguro es que, con su actitud y comportamiento, los antaño llamados ángeles del volante se hayan enajenado los apoyos que pudieran tener, o una gran parte de los mismos.
Como en tantas otras cosas, se confunden los términos. Los medios de comunicación hablan de huelga, cuando los únicos que pueden hacer huelga son los trabajadores por cuenta ajena; puesto que los taxistas son sus propios empresarios, sería más ajustado a la exactitud el hablar de cierre patronal; pero claro, eso tiene mucha menos carga dramática y, además, desprende un tufo a capitalismo rancio que echa para atrás.
Decía que, con su actitud –o, al menos, con la de sus portavoces más sonoros y sonados-, los taxistas están quedando como el culo. Porque, vamos a ver, ¿qué persona en su sano juicio apoyaría a quienes dicen que les importan una mierda los ciudadanos, u ocupan una arteria viaria tan importante como el Paseo de la Castellana de Madrid, o disparan contra un conductor de VTC (con escopeta de aire comprimido, pero disparo al fin y a la postre)? Pues, evidentemente, alguien con serrín en la cabeza… como la calientacamas del Chepas, que además de confundir servicio público con sector público (la habrá traicionado el ramalazo estatalizador que acompaña indefectiblemente a los totalitarios de izquierdas), respaldar su lucha y decir que toda la sociedad española debe defenderles (esa otra manía que tienen los comunistas de decirle al pueblo lo que el pueblo debe hacer o dejar de hacer), afirma tan campanuda que hay que agradecerles lo que están haciendo. Pues sí, Irenita, aunque no en el sentido que tú crees, sino en el de dejar claro (otra vez) del lado de quién están los que decían defender a la gente contra la casta.
Porque lo que está claro, como puede ver cualquiera sin anteojeras ideológicas, es que la llamada huelga del taxi no es más que un chantaje contra la libertad de elección de los usuarios; que apoyando a los huelguistas, los partidos de la llamada izquierda lo que hacen es quitarle el pan a la competencia, que tanto derecho tiene a ganárselo en honrada competencia como el que más. Vamos, que tan clara está la cosa que hasta los propios taxistas reconocen, con la boca pequeña, que son como el ejército dePancho Villa.
Aclaro: en el ejército de José Doroteo Arango Arámbula, cada uno hacía la guerra por su cuenta. O, al menos, eso es lo que quiere implicar la expresión…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 3 de febrero de 2019

Replicar por gabinete interpuesto

Una hipersensibilidad exacerbada (sí, ya sé que he puesto juntos hiper y exacerbado), una cara muy dura, una soberbia desmedida, un convencimiento granítico de la pretendida superioridad moral de la izquierda o una combinación de varios o todos los factores anteriores explicarían la reacción de la habitualmente titubeante portavoz del gobierno de Sin vocales.
Porque cuando el partido pomelo pidió reprobar a la titular de educación por dejación de funciones ante el adoctrinamiento en las aulas de Cataluña y Baleares, ésta, enfurecida, se revolvió como una víbora y siseó (o vociferó, tanto me da, pero tenía que juntar víbora y sisear) que la petición era un acto de propaganda antidemocrática.
Como siempre, hay que dar al personaje el crédito que merece. Al fin y al cabo, pocos partidos pueden presumir del currículo antidemocrático que atesora el partido de la mano y el capullo…
Vaya: pues acabo de leer el artículo -sí, tengo la mala costumbre de comentar artículos que no he leído- y resulta que la ministro no ha tenido los ovarios de responder por sí misma: ha sido su gabinete de comunicación.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 2 de febrero de 2019

La hemeroteca es muy mala

El problema de que alguien ajeno a la política entre en ella –problema para él o ella, se entiende- es que cuando era una persona normal pudo hacer o decir cosas que, una vez metido en política resulten, por así decirlo, incovenientes.
En el gobierno de Sin vocales hemos tenidos sobrados ejemplos de ello: personas que, siempre dentro de la legalidad, constituyen sociedades para así pagar menos impuestos; personas que, en amigable y distendida conversación con un juez y un comisario de la policía, departen sobre espionaje a personalidades con ánimo de chantaje, o de actos de naturaleza sexual realizados con menores…
Pero ese no es un pecado que afecte exclusivamente a la izquierda. En otros partidos (los pomelos, por ejemplo), esta circunstancia también se da. Es el caso de una tal Rocío Ruiz, recién nombrada consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía. Hace algo más de un lustro declaró que las procesiones de Semana Santa son desfiles de vanidad y rancio populismo cultural, entretenimiento de la plebe, y se consideraba afortunada porque habían sido parte de esa espléndida, avanzada y culta civilización árabe.
Vamos a pasar por alto el hecho de que, si permanecieran en esa civilización árabe (musulmana) tan espléndida, tan avanzada y tan culta, probablemente no le dejarían expresar su opinión, mucho menos meterse en política. Vamos a pasar también por alto que se le haya ocurrido meterse con la Semana Santa y sus procesiones precisamente en la llamada tierra de María Santísima. Lo que de verdad importa es que, en esa postura tan esquizoide de donde dije digo digo Diego que parece afectar últimamente a según qué políticos, doña Rocío se aferró al puesto (porque, de dimitir, ni hablamos) y soltó que lo que dijo en 2.013 no representa ni lo que pienso ni lo que defenderé como consejera de todos los andaluces.
Es poco probable que yo entre nunca en política. Principalmente, y entre otras razones, porque no me gusta desdecirme de lo que digo. Y si ahora digo que no me gustan en general las películas españolas actuales ni me caen bien la inmensa mayoría de los que en ellas intervienen, no quiero tener que verme en la tesitura de poner por las nubes la reciente cinematografía española o de decir que me iría de copas con todo su reparto.
Básicamente, porque no bebo.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 1 de febrero de 2019

Y ése es el mejor espermatozoide del lote…

La izquierda en general, y los neocom en particular, tienen unos estándares morales que son tan elevados para los demás como rastreros para ellos mismos. Me explico.
Si sobre un político de derechas recae siquiera la más mínima sospecha de que haya podido estar remotamente relacionado con alguna actividad ligeramente reprobable, ese político debe dimitir inmediatamente de todos sus cargos y poco menos que implorar perdón de rodillas. Poco importa que con el tiempo se demuestre que el político no cometió ninguno de los hechos que se le atribuían, o incluso que haya pasado a mejor vida (al otro mundo, quiero decir; no como el Chepas y su calientacamas, que esos sí que tienen ahora una vida mejor).
Si en cambio es el de izquierdas el que resulta, no ya salpicado, sino imputado, juzgado e incluso condenado por alguna conducta que, según los estatutos de la correspondiente formación política, debería provocar su dimisión ipso flauto, el susodicho se agarrará a cualquier resquicio para seguir amarrado a la silla (chiste fácil teniendo en cuenta el personaje del que va todo esto).
Tomemos, por ejemplo, el caso de Echeminga. Reparte etiquetas de dignidad o indignidad según le peta; es sancionado por la Justicia por no haber abonado las cuotas de la Seguridad Social de su asistente; el código ético neocom establece que tienen que renunciar al cargo los condenados por delitos contra los trabajadores… ¿y qué dice el argentino recientemente afincado en el barrio de Salamanca de Madrid (muy proletario y humilde, como todo el mundo sabe)? Pues que él no ha cometido un delito, sino una infracción.
Pero claro, como él mismo predica de otros, de algo tiene que vivir hasta Mayo…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!